Washington, 26 de junio de 2026 – La Corte Suprema de Estados Unidos dictaminó que el gobierno federal puede cancelar el Estatus de Protección Temporal (TPS) para miles de inmigrantes haitianos y sirios que residen legalmente en el país, abriendo la puerta a posibles deportaciones a partir de este año.
La sentencia revierte fallos de tribunales federales inferiores y fortalece la autoridad del Departamento de Seguridad Nacional para poner fin a estas protecciones humanitarias. Afecta directamente a más de 350.000 haitianos y alrededor de 6.100 sirios, aunque el impacto podría extenderse a cerca de un millón de beneficiarios de TPS de 17 países.
El juez Samuel Alito, en la opinión de la mayoría, sostuvo que la ley impide la revisión judicial de las decisiones del secretario de Seguridad Nacional sobre la designación, extensión o terminación del TPS. La exsecretaria Kristi Noem había argumentado que mantener este estatus para estos grupos iba en contra de los intereses nacionales de Estados Unidos.
Los demandantes habían logrado bloquear temporalmente la medida en cortes federales de Nueva York y Washington, pero el fallo de la Corte Suprema revierte esas decisiones. En disidencia, la jueza Elena Kagan, junto a Sonia Sotomayor y Ketanji Brown Jackson, advirtió que la resolución permite terminar el programa sin evaluar adecuadamente las condiciones en los países de origen y sin control judicial efectivo.
El TPS fue creado por el Congreso en 1990 para proteger a personas de naciones afectadas por conflictos armados, desastres naturales u otras crisis extraordinarias. Haití ingresó al programa tras el terremoto de 2010, mientras que Siria lo hizo en 2012 durante la guerra civil. A pesar de las alertas del Departamento de Estado que desaconsejan viajar a ambos países por riesgos de violencia y terrorismo, la administración considera que las condiciones han mejorado lo suficiente para su retorno.
La Casa Blanca celebró la decisión como un paso para corregir abusos en el sistema migratorio. La resolución representa una victoria significativa para la agenda de endurecimiento migratorio de la actual administración.
Imágen cortesía: REUTERS/Brian Snyder
