La justicia estadounidense desató un nuevo terremoto en las Grandes Ligas. Los lanzadores dominicanos Emmanuel Clase y Luis Ortiz, de los Guardianes de Cleveland, fueron acusados por la fiscalía de Brooklyn, Nueva York, de participar en una red de apuestas ilegales que manipulaba lanzamientos en partidos oficiales de la MLB.
De acuerdo con información de Jeff Passan (ESPN), ambos peloteros alteraban intencionalmente sus pitcheos —lanzando bolas o strikes predecibles— para beneficiar a apostadores involucrados en el esquema. La fiscalía señaló que la red habría comenzado en 2023, con Clase como principal implicado, y que Ortiz se unió meses después.
Arrestos y cargos graves
Luis Ortiz fue detenido el domingo en Boston y se espera que comparezca ante la corte este lunes. En tanto, Emmanuel Clase permanece prófugo, según confirmaron las autoridades. Ambos enfrentan cargos de fraude, conspiración y soborno, delitos que podrían acarrear hasta 65 años de prisión si son hallados culpables.
“Traicionaron la confianza del béisbol”
El fiscal federal Joseph Nocella afirmó que los jugadores “violaron la confianza del equipo y de los aficionados”, al manipular el resultado de los juegos. “Cuando la corrupción entra al deporte, destruye la credibilidad y la pasión que lo sostienen”, declaró.
Reacción de la MLB
La Major League Baseball confirmó que colaboró con las autoridades desde el inicio de la investigación. En un comunicado, la liga subrayó que su investigación interna continúa, y recordó que ambos jugadores fueron suspendidos en julio por violar las políticas de integridad.
El caso representa uno de los mayores escándalos de apuestas en el béisbol moderno y reabre el debate sobre la relación entre las ligas profesionales y las casas de apuestas en Estados Unidos.
