Washington, 9 de julio de 2026 — En medio de una fuerte escalada de tensiones, el Comando Central de Estados Unidos (Centcom) anunció que más de 20 buques de guerra de la Armada estadounidense se encuentran patrullando las aguas de Medio Oriente, en lo que representa uno de los despliegues navales más significativos en la región en los últimos meses.
El anuncio se produce horas después de que el presidente Donald Trump declarara “terminado” el memorando de entendimiento firmado el 17 de junio entre Washington y Teherán, y amenazara con llevar a cabo una nueva oleada de ataques contra Irán durante la noche de este miércoles. Desde la cumbre de la OTAN en Ankara, Trump también planteó la posibilidad de tomar el control de la isla de Jarg —por donde transita el 90% de las exportaciones de crudo iraní— y advirtió sobre posibles bombardeos a plantas eléctricas y de desalinización.
Según el Centcom, las fuerzas estadounidenses continúan “promoviendo la seguridad y la estabilidad regional”. Este martes, fuerzas norteamericanas ya habían golpeado más de 80 objetivos en el sur de Irán en respuesta a ataques de la Guardia Revolucionaria Islámica contra buques mercantes en el estrecho de Ormuz.
Irán rechazó las acusaciones y acusó a Estados Unidos de haber violado repetidamente el acuerdo de alto el fuego, citando la reimposición de sanciones y las nuevas amenazas. El portavoz del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, afirmó que Teherán tomará “todas las medidas que considere necesarias” para defender sus intereses.
El conflicto actual se remonta al 17 de junio, cuando Trump y el presidente iraní Masoud Pezeshkian firmaron un memorando que establecía un alto el fuego de 60 días para negociar temas clave como el programa nuclear iraní y la seguridad en el estrecho de Ormuz. Sin embargo, los avances en las negociaciones han sido nulos.
Los mercados reaccionaron de inmediato al incremento de las tensiones: el precio del petróleo Brent subió un 6% y se ubicó en torno a los 78 dólares por barril. El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, respaldó las acciones estadounidenses y enfatizó la importancia de mantener la libre navegación en el estrecho de Ormuz, por donde circula el 20% del petróleo mundial.
La situación se desarrolla mientras Irán realiza las exequias del líder supremo Alí Khamenei, fallecido en febrero durante los primeros ataques. Una eventual escalada hacia infraestructura civil o el control de la isla de Jarg podría llevar el conflicto a una fase aún más peligrosa.
Imágen cortesía: Reuters
