Ciudad de México, 1 de mayo de 2026. — Un hombre de origen mexicano fue condenado a 25 años de prisión federal en Estados Unidos por dirigir, incluso desde la cárcel, una red que vendió más de mil kilogramos de metanfetamina y fentanilo, además de organizar el envío de al menos 223 armas de fuego de alto poder hacia México.
Servando Corona Penaloza fue sentenciado por el juez federal Mark H. Cohen tras ser declarado culpable de coordinar el tráfico de drogas y la compra y traslado de armamento destinado a cárteles criminales en territorio mexicano.
De acuerdo con la investigación del Grupo de Trabajo de Seguridad Nacional de Atlanta, Corona Penaloza operaba bajo el alias “Armani” desde una prisión estatal en Georgia, utilizando un teléfono celular de contrabando. Desde ahí coordinaba la venta de más de una tonelada de metanfetamina y fentanilo, cuyo dinero servía para adquirir armas en armerías de Atlanta a través de intermediarios y compradores testaferro.
Las armas enviadas a México, con un valor superior a los 700 mil dólares, incluían fusiles Barrett calibre .50 y ametralladoras tipo M249S y M240. Estas eran ocultadas en vehículos y tanques de gasolina para su traslado ilegal.
Durante la operación, las autoridades estadounidenses decomisaron más de mil kilogramos de metanfetamina en un taller mecánico del condado de DeKalb, Georgia, en octubre de 2024. Además, recuperaron 105 armas en territorio estadounidense y otras 20 en México.
Dos mujeres mexicanas, identificadas como Teresa González Hoopo y Berenice Macías Montes, fueron sentenciadas a casi cuatro años de prisión cada una por su participación en el lavado de dinero y por realizar declaraciones falsas en la compra de las armas. Otras 14 personas vinculadas a la red recibieron condenas que van desde un año y un día hasta 10 años y un mes de prisión.
La sentencia contra Corona Penaloza fue dictada el pasado 29 de abril. El Departamento de Justicia de Estados Unidos informó que dos acusados más aún están pendientes de sentencia.
Este caso destaca la estrecha conexión entre el tráfico de drogas hacia Estados Unidos y el flujo ilegal de armas hacia México, que alimentan la violencia generada por los grupos criminales. Las autoridades estadounidenses continúan con las investigaciones para desmantelar este tipo de redes transnacionales.
fuente de imagen: X
