10 de marzo de 2026 — Un grupo de estudiantes universitarios se manifestó frente a las escalinatas de la Universidad de La Habana para exigir soluciones ante la profunda crisis energética que afecta a toda la isla y que ha impactado directamente su formación académica.
Los cortes prolongados de electricidad, la paralización casi total del transporte público y la escasez extrema de combustible han obligado a la casa de estudios a reducir drásticamente el número de clases presenciales o trasladarlas al formato en línea. Sin embargo, muchos alumnos enfrentan serias dificultades para acceder a internet, que opera de manera lenta e intermitente en gran parte del país.
“No somos mártires de ningún bando; somos estudiantes universitarios. Por lo tanto, ninguno de nosotros pretendía estar aquí, pero no ha habido otra opción”, expresó uno de los manifestantes, quien solicitó mantener su identidad en reserva por temor a represalias.
El viceministro primero de Educación Superior, Modesto Ricardo Gómez, dialogó directamente con los estudiantes. Reconoció las graves dificultades financieras que atraviesa el sistema de educación superior y atribuyó gran parte del agravamiento actual al “bloqueo criminal y genocida” del gobierno de Estados Unidos.
“Hoy nos hemos visto tremendamente afectados por el bloqueo criminal y genocida del gobierno de Estados Unidos, que, sin pensar en el pueblo ni en nuestra juventud, está masacrando a toda una sociedad”, declaró Gómez.
En las calles de La Habana, miles de personas caminan largas distancias para llegar a sus trabajos o realizar compras básicas, ya que el transporte público prácticamente no funciona. La gasolina se encuentra racionada a solo 20 litros por vehículo y obtenerla requiere un complicado sistema de citas que puede demorar semanas.
El contexto de las protestas se enmarca en las recientes declaraciones del presidente Donald Trump, quien, durante una cumbre con líderes conservadores de América Latina y el Caribe celebrada en Florida el sábado pasado, afirmó que Estados Unidos “pronto centrará su atención en Cuba” tras el conflicto con Irán y sugirió que su administración podría llegar a un acuerdo con La Habana.
“Pronto llegará un gran cambio a Cuba”, señaló Trump, al tiempo que mencionó la existencia de conversaciones de alto nivel entre ambos gobiernos, aunque La Habana no ha confirmado públicamente tales contactos.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, calificó la cumbre de “pequeña, reaccionaria y neocolonial” y rechazó cualquier insinuación de negociaciones que impliquen concesiones al gobierno estadounidense.
La crisis energética, combinada con la escasez de alimentos, medicinas y combustible, ha generado un creciente descontento en distintos sectores de la población cubana en las últimas semanas.
Imágen cortesía: Prensa Asociada
