El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) adjudicó un contrato por 16.7 millones de dólares para adquirir 6 mil pares de guantes capaces de producir descargas eléctricas dolorosas.
De acuerdo con la agencia, estos dispositivos serán utilizados por sus agentes como herramientas de control ante personas detenidas o manifestantes que opongan resistencia durante operativos.
La compra ha generado preocupación entre organizaciones defensoras de los derechos civiles y legisladores demócratas, quienes advierten sobre el riesgo de que los guantes sean utilizados de manera excesiva o indebida.
Los críticos también han solicitado mayor transparencia sobre los protocolos de operación, la capacitación que recibirán los elementos y las medidas que se establecerán para prevenir abusos.
Pese a los cuestionamientos, el proceso de adquisición continuó. Hasta el momento, ICE no ha detallado cuándo comenzará la distribución de los dispositivos ni en qué operativos serán empleados.
