Familias estadounidenses buscan respuestas sobre el paradero de sus seres queridos después de las fuertes inundaciones y deslizamientos de tierra que afectaron la región fronteriza entre Nepal y el Tíbet.
Entre las personas desaparecidas se encuentran Rekha Shashidharan, de 54 años, y su hija Rashi, de 14, ambas residentes de Nueva York. Las dos viajaban como turistas cuando ocurrió el desastre.
Desde Bombay, Shekhar Agrawal, hermano y tío de las desaparecidas, ha realizado numerosas llamadas para tratar de obtener información. Asegura que los primeros días son fundamentales para localizar a quienes pudieron quedar heridos, incomunicados o atrapados en las zonas afectadas.
El Departamento de Estado informó que alrededor de 90 ciudadanos estadounidenses permanecen sin localizar. Al menos tres fueron encontrados a salvo, mientras continúan las labores de búsqueda en las comunidades cercanas a la frontera con China.
Las inundaciones destruyeron caminos, puentes y redes de comunicación, dejando a varias regiones sin electricidad ni acceso a internet. Estas condiciones, junto con la lluvia, el lodo y los escombros, han complicado el ingreso de los equipos de emergencia.
Entre los desaparecidos se encuentran turistas y peregrinos de más de 30 países. Muchos se dirigían al monte Kailash, en el Tíbet, considerado un sitio sagrado para distintas religiones.
El presidente Donald Trump aseguró que Estados Unidos está dispuesto a brindar toda la ayuda posible. Mientras tanto, familiares de distintas partes del mundo mantienen la esperanza de que sus seres queridos se encuentren a salvo, pero sin posibilidad de comunicarse.
Las cifras continúan cambiando conforme avanzan las operaciones de rescate y las autoridades logran ingresar a las zonas más afectadas.
