El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) informó este jueves la identidad del migrante acusado de chocar su automóvil contra dos vehículos utilizados por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) durante un operativo en Texas.
De acuerdo con un comunicado oficial, el individuo fue identificado como Robyn Argote Crooks, de origen cubano, quien ingresó a Estados Unidos en 2024 mediante el programa CBP One, mecanismo que permitía a migrantes presentarse en puertos de entrada con cita previa y obtener un permiso humanitario temporal.
El incidente ocurrió en el estacionamiento de un supermercado Walmart, al norte de San Antonio, cuando agentes de ICE intentaron interceptar el vehículo del migrante como parte de una parada de tráfico con fines de arresto. En un video difundido por la propia agencia, se observa cómo los oficiales bloquean la salida del automóvil con dos unidades sin rotulación oficial visible.
En las imágenes se aprecia que el conductor intenta avanzar y retroceder, pero termina impactando los vehículos utilizados por los agentes. Posteriormente, varios oficiales se acercan al auto, golpean las ventanas, le ordenan descender y apuntan con armas de fuego.
Argote Crooks fue puesto bajo custodia de ICE y enfrenta cargos por daños a propiedad gubernamental, según reportes del medio local KSAT. Las autoridades confirmaron que uno de los agentes resultó lesionado durante el incidente y fue trasladado a un hospital, mientras que registros judiciales indican que el detenido no contaba con antecedentes penales previos en Texas.
El suceso ocurre en un contexto de creciente preocupación en San Antonio por el aumento de la presencia de ICE, en una ciudad con mayoría de población hispana. En el último año, bajo la administración de Donald Trump, se ha registrado un incremento en operativos migratorios y en el uso de la fuerza por parte de agentes federales, tanto en redadas comunitarias como en centros de detención.
Mientras activistas y autoridades locales expresan alarma por estos hechos, el Gobierno federal sostiene que sus agentes enfrentan un repunte de actos que califica como “terrorismo doméstico”, atribuidos a la oposición a las políticas migratorias actuales.
