El jefe del Ejército iraní, Amir Hatami, anunció una recompensa equivalente a 30 mil dólares para cualquier persona que le quite la vida o capture y entregue a un integrante de las fuerzas armadas de Estados Unidos.
De acuerdo con declaraciones difundidas por la agencia estatal iraní IRNA, el pago sería de 5 mil millones de tomans. Hatami agregó que la cantidad se duplicaría hasta alcanzar los 60 mil dólares si la acción fuera realizada por una mujer.
El jefe militar aseguró que el plan fue preparado después de recibir un gran número de solicitudes de ciudadanos interesados en participar. Sin embargo, no explicó en qué lugares podrían realizarse estas acciones ni cuál sería el procedimiento para comprobarlas y entregar las recompensas.
Hasta el momento, no se conoce la existencia de un despliegue permanente de tropas terrestres estadounidenses dentro de Irán. La única presencia reportada ocurrió en abril, cuando fuerzas de Estados Unidos ingresaron al territorio iraní para rescatar a dos aviadores después de que su aeronave fuera derribada.
Actualmente, más de 50 mil militares estadounidenses permanecen desplegados en diferentes países de Medio Oriente. Las bases ubicadas en lugares como Baréin, Kuwait y Jordania han sido blanco de ataques durante el conflicto.
De acuerdo con cifras del Pentágono citadas por medios militares estadounidenses, 18 integrantes de las fuerzas armadas han perdido la vida desde el inicio de los enfrentamientos y cerca de 700 han resultado heridos. Todos los incidentes con víctimas mortales ocurrieron fuera del territorio iraní.
El conflicto comenzó el pasado 28 de febrero, después de una serie de ataques realizados por Estados Unidos e Israel contra objetivos ubicados en Irán. Posteriormente se alcanzó un alto al fuego temporal y se presentó un plan para iniciar conversaciones de paz, pero las negociaciones no lograron producir un acuerdo permanente.
Hatami también pidió la salida de las fuerzas estadounidenses de Medio Oriente y aseguró que ya no deberían ingresar al golfo Pérsico, el golfo de Omán ni el estrecho de Ormuz. Además, afirmó que las bases militares de Estados Unidos en la región no podrán regresar a las condiciones que mantenían antes del conflicto.
El estrecho de Ormuz continúa siendo uno de los principales puntos de desacuerdo entre ambos países. Esta ruta es considerada fundamental para el comercio internacional, debido a que una parte importante del petróleo y el gas que se distribuye en el mundo pasa por sus aguas.
Las nuevas declaraciones del Ejército iraní aumentan la preocupación internacional por posibles ataques contra bases y personal de Estados Unidos, mientras continúan sin registrarse avances importantes para reducir las tensiones y alcanzar una solución diplomática en Medio Oriente
