Una madre de familia del condado de Los Ángeles perdió cerca de 12 mil dólares tras caer en una sofisticada estafa en la que delincuentes habrían suplantado la identidad de un reconocido abogado de inmigración y simulado durante meses que llevaban su caso.
La víctima, identificada únicamente como la señora Villaseñor, buscó asesoría migratoria a través de internet y encontró lo que parecía ser información legítima del despacho del abogado Ángel Leal, conocido por su trabajo en temas de inmigración en California.
El contacto rápidamente pasó a WhatsApp, donde una persona que aseguraba trabajar para la firma comenzó a atenderla. A partir de ahí, los presuntos estafadores construyeron toda una operación para convencerla de que su proceso era auténtico.
Durante varios meses, Villaseñor participó en videollamadas por Zoom con personas que se presentaban como funcionarios de inmigración, recibió correos con sellos y fechas aparentemente oficiales e incluso observó oficinas virtuales preparadas para dar una imagen de legitimidad.
Convencida de que estaba cubriendo los honorarios y gastos relacionados con su trámite migratorio, la mujer realizó depósitos y transferencias bancarias que en conjunto sumaron casi 12 mil dólares.
El engaño fue descubierto después de varios meses, cuando la familia comenzó a detectar inconsistencias y confirmó que el verdadero despacho del abogado no llevaba el caso.
El nombre de Ángel Leal ha sido utilizado anteriormente en fraudes similares. El propio abogado ha denunciado que delincuentes han creado documentos con el logotipo de su firma, páginas de internet falsas e incluso supuestas audiencias migratorias para engañar a personas que buscan regularizar su situación en Estados Unidos.
Especialistas advierten que los inmigrantes se han convertido en un blanco frecuente para este tipo de delitos debido a la incertidumbre y al temor que pueden generar los procesos de deportación o regularización.
Además, las herramientas de inteligencia artificial han incrementado la sofisticación de los fraudes, ya que permiten imitar voces, rostros y escenarios durante videollamadas, dificultando que las víctimas identifiquen el engaño.
¿CÓMO EVITAR UNA ESTAFA MIGRATORIA?
Antes de entregar dinero o documentos personales, se recomienda verificar directamente que el abogado cuente con licencia vigente y que realmente pertenezca al despacho con el que se está teniendo comunicación.
También es importante contactar a la oficina mediante los números publicados en sus canales oficiales y no utilizar únicamente teléfonos recibidos por WhatsApp, mensajes de texto o correos electrónicos.
Los usuarios deben solicitar un contrato de servicios por escrito en el que aparezcan claramente los honorarios, condiciones y trabajos que realizará el abogado.
En Estados Unidos, únicamente abogados con licencia vigente y determinados representantes acreditados por el Departamento de Justicia están autorizados para brindar asesoría legal migratoria.
Entre las principales señales de alerta se encuentran las promesas de resultados garantizados, la presión para realizar depósitos inmediatamente, la comunicación exclusivamente mediante aplicaciones de mensajería y las solicitudes de pago a cuentas bancarias que no corresponden directamente al despacho.
Asimismo, recibir un documento o comprobante aparentemente emitido por el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos no significa que una solicitud haya sido aprobada; únicamente puede acreditar que determinada documentación fue recibida.
El abogado Ángel Leal ha informado que presentó denuncias ante autoridades locales y el FBI por la utilización fraudulenta de su identidad.
Las autoridades recomiendan que cualquier persona que sospeche haber sido víctima de una estafa migratoria suspenda inmediatamente los pagos, contacte directamente al despacho involucrado y denuncie los hechos ante las autoridades correspondientes.
