Caracas, 2 de septiembre de 2025 – El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, advirtió este lunes que declararía constitucionalmente una “república en armas” si el país fuera atacado por las fuerzas militares de Estados Unidos desplegadas en el Caribe. La declaración se produce en un contexto de crecientes tensiones, tras el anuncio de Washington de reforzar su presencia naval en la región para combatir el narcotráfico.
Durante una conferencia de prensa en Caracas, Maduro afirmó que la estrategia venezolana es “eminentemente defensiva”, basada en la diplomacia y la política, pero enfatizó que, en caso de una agresión, Venezuela pasaría “inmediatamente a un periodo de lucha armada” para defender su territorio. “Somos un país pacifista, pero un pueblo de guerreros que jamás cederá ante chantajes ni amenazas”, aseguró en un hotel de lujo en la capital venezolana.
Maduro denunció que ocho barcos militares estadounidenses, equipados con 1,200 misiles y un submarino, representan una “amenaza extravagante, injustificable, inmoral y absolutamente criminal”. Según el mandatario, esta movilización constituye “la mayor amenaza en el continente en los últimos 100 años”. En respuesta, Venezuela ha desplegado tropas a lo largo de su costa y la frontera con Colombia, además de convocar a ciudadanos para integrarse a la Milicia Nacional Bolivariana. El presidente afirmó que el país cuenta con 8.2 millones de reservistas y milicianos listos para la defensa.
A pesar de la retórica beligerante, Maduro no descartó un diálogo con el gobierno de Donald Trump para aliviar las tensiones, aunque reconoció que los canales de comunicación entre ambos países están “maltrechos”. “Siempre tenemos abiertos los canales de conversación y diplomacia con Estados Unidos, ojalá se recuperen”, señaló, añadiendo que la política de cambio de régimen en Venezuela “está agotada y ha fracasado”. También calificó a Trump como “un hombre inteligente y audaz” que “sabrá qué hacer”.
El despliegue militar estadounidense, que incluye unos 4,000 efectivos y buques de guerra en el Caribe sur, responde a maniobras contra los cárteles de la droga, según Washington, sin indicios de una incursión terrestre. No obstante, la situación se ve agravada por la duplicación, a inicios de agosto, de la recompensa de 50 millones de dólares por la captura de Maduro, acusado por EE.UU. de presuntos cargos de narcoterrorismo.
Las declaraciones de Maduro se suman a un clima de incertidumbre, mientras Venezuela refuerza su preparación militar y busca apoyo diplomático en foros regionales para contrarrestar lo que considera una amenaza a su soberanía.
Imágen cortesía: Francés 24
