Ciudad de México, 10 de febrero de 2026 – La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo encabezó ayer la firma de un convenio estratégico entre la Secretaría de Salud, Laboratorios de Biológicos y Reactivos de México (Birmex), el laboratorio nacional Liomont y la farmacéutica estadounidense Moderna, con el objetivo de establecer en el país la producción de vacunas basadas en tecnología de ARN mensajero (mRNA) y fortalecer la investigación científica en biotecnología.
El acuerdo, suscrito en Palacio Nacional, representa un avance significativo hacia la autosuficiencia en biológicos estratégicos y busca posicionar a México como un referente regional en innovación farmacéutica. Según explicó la mandataria, la alianza permitirá fabricar en territorio nacional vacunas contra el COVID-19 y otros padecimientos prioritarios para la salud pública, sin limitarse exclusivamente al coronavirus.
“Este es un día muy importante para nuestro país. Con Moderna, Liomont y Birmex estamos firmando un acuerdo para la producción de vacunas de ARN mensajero aquí en México”, destacó Sheinbaum, quien recordó que esta tecnología fue clave durante la pandemia y demostró ser segura y eficaz.
El convenio no solo contempla la fabricación, sino también el impulso a la investigación conjunta con científicos mexicanos en áreas como biomedicina, salud pública y biotecnología. Entre los proyectos destacados se encuentran el desarrollo de una vacuna contra el dengue —una enfermedad endémica en varias regiones del país— y avances en terapias basadas en ARN mensajero para el tratamiento de diversos tipos de cáncer.
Las vacunas de ARN mensajero funcionan mediante instrucciones genéticas que indican a las células humanas producir una proteína específica del patógeno, activando así una respuesta inmune protectora. A diferencia de los métodos tradicionales, no contienen virus vivos ni inactivados, lo que elimina el riesgo de causar la enfermedad, y permiten un desarrollo más rápido una vez conocido el genoma del agente infeccioso. Esta tecnología ya ha sido aplicada con éxito contra el COVID-19 y se explora en ensayos para gripe, VIH y cáncer.
Con esta iniciativa, el gobierno federal busca reducir la dependencia externa en vacunas clave, fortalecer la capacidad nacional para enfrentar futuras emergencias sanitarias y generar conocimiento propio alineado con las necesidades epidemiológicas de México. El acuerdo se enmarca en una estrategia de largo plazo para recuperar y potenciar la industria biotecnológica del país.
Imágen cortesía: Segob
