Autoridades de Laredo, Texas, confirmaron que las seis personas migrantes localizadas sin vida dentro de un contenedor ferroviario no murieron en esa ciudad, sino durante el trayecto entre Del Río y San Antonio.
El jefe de la Policía de Laredo, Miguel Rodríguez, informó que las víctimas fueron colocadas en el contenedor el sábado en Del Río, Texas, dos días después de que el tren había salido de Long Beach, California. Posteriormente, la unidad se dirigió al área de San Antonio antes de llegar a Laredo, donde los cuerpos fueron descubiertos el domingo 10 de mayo por un empleado de Union Pacific.
Las autoridades señalaron que las víctimas procedían de Honduras y México, entre ellas un menor de 14 años. El caso es investigado como tráfico de personas por autoridades federales.
El alcalde de Laredo, Victor Treviño, lamentó la tragedia y aseguró que, aunque las personas no fallecieron en la ciudad, fueron encontradas ahí después de varias horas de sufrimiento. Además, pidió justicia por la pérdida de las vidas, sin importar el país de origen de las víctimas.
De acuerdo con el médico forense del condado de Webb, la causa probable de muerte sería hipertermia, también conocida como golpe de calor, aunque las investigaciones continúan para confirmar oficialmente las circunstancias del caso.
La Policía de Laredo indicó que en un inicio no estaba claro que se tratara de un posible caso de tráfico humano, por lo que la investigación fue turnada a las autoridades federales. Debido a ello, no se han revelado más detalles sobre la ruta ni sobre posibles responsables.
La tragedia ha causado conmoción en la comunidad fronteriza y volvió a encender las alertas sobre los riesgos extremos que enfrentan los migrantes en rutas clandestinas de traslado por Estados Unidos.
