La aparición de un moretón de tono púrpura en la mano izquierda del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante su participación en el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, volvió a encender el debate sobre su estado de salud, pese a los constantes mensajes de tranquilidad desde la Casa Blanca.
El hematoma, más oscuro y visible que otros observados previamente, generó especulación internacional. No obstante, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, aseguró que la lesión fue producto de un golpe accidental contra la esquina de una mesa durante una firma de documentos.
No es la primera vez que Trump muestra moretones en las manos. En ocasiones anteriores, principalmente en la derecha, su médico personal, Sean Barbabella, explicó que se trataba de una irritación leve de los tejidos blandos, atribuida a los frecuentes apretones de manos y al consumo regular de aspirina como parte de un tratamiento preventivo cardiovascular. El propio mandatario ha reforzado esa versión al señalar que saluda diariamente a miles de personas.
Sin embargo, el reciente moretón en la mano izquierda ha generado cuestionamientos adicionales, ya que Trump es diestro y suele saludar con la mano derecha. Además, el presidente fue diagnosticado en julio con insuficiencia venosa crónica, una condición que puede provocar cambios en la coloración de la piel, aunque especialistas señalan que no suele ser grave si se trata adecuadamente.
A pesar de la atención mediática, Trump ha insistido en que su salud es “perfecta” y ha minimizado las señales visibles, asegurando que informará públicamente si llegara a existir algún problema relevante. Mientras tanto, cada aparición pública del mandatario continúa siendo analizada con lupa por la prensa y la opinión pública internacional.
