El senador republicano Markwayne Mullin asumió como nuevo secretario del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, en sustitución de Kristi Noem, quien fue destituida por el presidente Donald Trump.
La toma de protesta se realizó en la Casa Blanca y estuvo a cargo de la fiscal general Pam Bondi, un día después de que el Senado confirmara su nombramiento con 54 votos a favor y 45 en contra.
Mullin llega al cargo en un contexto complejo, marcado por afectaciones en aeropuertos y operaciones internas debido a la falta de personal, derivada del cierre parcial del Departamento de Seguridad Nacional por desacuerdos presupuestales entre republicanos y demócratas en el Congreso.
Durante su primer mensaje, el nuevo secretario aseguró que su prioridad será garantizar la seguridad sin distinción política. También destacó el esfuerzo de los trabajadores del organismo, quienes han laborado durante más de un mes sin recibir salario debido a la falta de financiamiento.
El funcionario, de 48 años, dejó atrás una trayectoria de más de una década en el Congreso, donde se desempeñó como un actor clave en negociaciones legislativas, particularmente en temas fiscales.
Mullin sustituye a Noem tras su salida a inicios de mes, luego de una gestión marcada por una política migratoria estricta y operativos que generaron controversia, incluyendo un incidente en Mineápolis que dejó dos ciudadanos estadounidenses muertos en acciones de agentes federales.
