Minnesota, 4 de febrero de 2026 – El destino de Yoselyn, una niña ecuatoriana de 11 años, permanece incierto después de que su madre fuera arrestada por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Minnesota, en medio de las intensas operaciones migratorias que se registran en la región.
La familia había permanecido varios meses confinada en su hogar para evadir las redadas migratorias que han aumentado en el estado. Sin embargo, la madre se vio forzada a salir en busca de alimentos esenciales, momento en el que fue interceptada y detenida por los agentes federales.
“Ella era todo para mí”, manifestó Yoselyn con profundo dolor al hablar de su madre, quien hasta entonces era su principal figura de apoyo y cuidado diario.
En la actualidad, la menor recibe atención temporal por parte de una activista de la comunidad local, quien se ha encargado de velar por sus necesidades inmediatas mientras se define la situación legal de la madre. No se han detallado públicamente si el caso avanza hacia una deportación expedita o si existen vías para una posible liberación y reunificación familiar.
Este incidente se inscribe en un panorama de temor generalizado entre las comunidades inmigrantes en Minnesota, donde las acciones de ICE han provocado que muchas familias reduzcan al mínimo sus salidas y actividades cotidianas por miedo a detenciones imprevistas.
Casos como el de Yoselyn destacan el costo humano de las políticas migratorias de cumplimiento estricto, que frecuentemente resultan en la separación de menores de sus progenitores y en la dependencia de redes de solidaridad comunitaria para cubrir aspectos básicos de protección y bienestar emocional.
Hasta ahora no se han difundido más precisiones sobre el proceso migratorio de la madre ni sobre eventuales plazos para resolver la situación.
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