Un juez federal otorgó un amparo al exgobernador de Tamaulipas, Tomás Yarrington, y ordenó a la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) liberar sus cuentas bancarias, las cuales permanecían congeladas desde 2019.
La resolución fue emitida por Ulises Oswaldo Rivera González, titular del Juzgado Cuarto de Distrito en Materia Administrativa en la Ciudad de México, quien determinó que el aseguramiento de los recursos no cumplía con los criterios legales vigentes al momento en que se dictó la medida.
El juzgador argumentó que el acuerdo emitido el 2 de diciembre de 2019 no derivó de compromisos internacionales asumidos por el Estado mexicano, condición que en ese entonces era necesaria para justificar el bloqueo de cuentas bancarias.
La sentencia, fechada el 31 de marzo, se sustentó en la jurisprudencia aplicable en ese momento. Sin embargo, días después, el 1 de abril, la Suprema Corte de Justicia de la Nación modificó su criterio, avalando que la UIF pueda congelar activos en casos nacionales sin requerir una solicitud internacional, siempre que existan indicios de delitos como lavado de dinero o financiamiento al terrorismo.
Pese a este cambio, la decisión judicial debe cumplirse, ya que fue dictada antes de la nueva interpretación de la Corte.
No obstante, las autoridades hacendarias aún tienen la posibilidad de impugnar el fallo, por lo que será un tribunal superior el encargado de determinar si la resolución se confirma, modifica o revoca.
De concretarse, la medida permitiría a Yarrington recuperar el acceso a sus recursos financieros, aunque el exmandatario continúa enfrentando procesos judiciales en México tras su deportación desde Estados Unidos.
