La exfiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, fue diagnosticada con cáncer de tiroides poco después de dejar el Departamento de Justicia, de acuerdo con reportes de medios estadounidenses.
Según la información difundida, Bondi ya recibió tratamiento médico y actualmente se encuentra en recuperación. La propia exfuncionaria señaló que continúa recuperándose, aunque aseguró que se encuentra bien.
La noticia generó diversas muestras de apoyo dentro del Partido Republicano. Figuras cercanas al entorno de Donald Trump destacaron que Bondi enfrentó la enfermedad de manera privada durante las últimas semanas, mientras que el senador por Florida, Rick Scott, expresó su respaldo y la describió como una persona fuerte y capaz de superar este proceso.
El Partido Republicano de Florida también manifestó solidaridad con la exfuncionaria, al reconocer su trayectoria pública y desearle una pronta recuperación.
Bondi salió del Departamento de Justicia tras 14 meses al frente del organismo, en medio de un periodo marcado por distintas tensiones dentro de la administración. Poco después, fue incorporada a un comité asesor sobre políticas de inteligencia artificial, donde colaborará en la coordinación entre el gobierno estadounidense y representantes del sector tecnológico.
El vicepresidente J. D. Vance afirmó que Bondi sigue siendo una figura valiosa para el equipo del presidente Donald Trump y aseguró que continuará participando en temas relevantes para la actual administración.
