10 de abril de 2026
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, admitió que la falta de consulta previa por parte de Estados Unidos contribuyó a que algunos países europeos reaccionaran con retraso al inicio de la guerra en Irán.
“Creo que parte de la explicación radica en el hecho de que el presidente quería mantener el factor sorpresa, lo cual comprendo perfectamente, pero eso también significó que no hubo mucha consulta previa, por lo que tuvieron que apresurarse para entender lo que estaba pasando y luego dar un paso al frente”, declaró Rutte.
El funcionario hizo estas declaraciones durante un discurso en el Instituto Ronald Reagan en Washington D.C. el 9 de abril.
Rutte reconoció que varios aliados europeos actuaron “con un poco de retraso” debido a esta ausencia de información anticipada, aunque subrayó que posteriormente se sumaron a los esfuerzos.
Por su parte, el presidente Donald Trump ha criticado fuertemente a los aliados de la OTAN por su escasa participación en acciones concretas durante el conflicto, particularmente en lo referente a forzar la reapertura del estrecho de Ormuz, una ruta marítima clave que ha permanecido en gran medida cerrada desde el inicio de las hostilidades.
Imágen cortesía: prensa asociada Las declaraciones de Rutte ponen de manifiesto las tensiones existentes dentro de la Alianza Atlántica respecto a la coordinación y el liderazgo estadounidense en el actual conflicto en Oriente Medio.
