Mientras Bad Bunny encabezará el espectáculo oficial del medio tiempo del Super Bowl LX, un sector conservador de Estados Unidos impulsará una transmisión paralela denominada “All-American Halftime Show”, un evento que busca captar audiencia durante el mismo horario del show principal.
La producción es organizada por la agrupación Turning Point USA, que promueve el proyecto como una vitrina para artistas que, a su juicio, “representan a Estados Unidos”, en contraste con la propuesta musical del intérprete puertorriqueño que se presentará en el Levi’s Stadium.
El cartel está liderado por Kid Rock, nombre artístico de Robert James Ritchie, conocido por su mezcla de rap, rock, country y heavy metal. El músico ha sido crítico de la NFL y de la selección de artistas para sus espectáculos, y su participación apunta a convocar a un público afín a géneros tradicionales estadounidenses.
El elenco se completa con figuras del country y country-rock como Brantley, intérprete con producciones certificadas como platino; Lee Brice, artista con múltiples éxitos en las listas de Billboard y nominaciones a los premios CMA y Grammy; y Gabby Barrett, quien representa la propuesta femenina del evento y se consolidó tras su paso por American Idol.
El “All-American Halftime Show” no se transmitirá por televisión abierta y será distribuido exclusivamente en plataformas digitales, como una alternativa directa al espectáculo oficial del Super Bowl.
