Los ciudadanos de Texas que permanezcan formados en la fila de un centro de votación al llegar las 7:00 de la noche de este martes 3 de noviembre todavía tendrán derecho a emitir su voto, aunque haya concluido oficialmente el horario de las elecciones intermedias de Estados Unidos.
De acuerdo con la legislación electoral de Texas, los centros de votación operan de las 7:00 de la mañana a las 7:00 de la noche. Sin embargo, si una persona ya se encuentra en la fila al momento del cierre, las autoridades deberán permitirle votar, sin importar cuánto tiempo tarde en llegar a la casilla.
Esto significa que los electores que acudan antes de la hora límite y permanezcan formados no perderán su oportunidad de participar en la jornada electoral, incluso si terminan emitiendo su sufragio después de las 7:00 de la noche.
La disposición busca garantizar que los ciudadanos que llegaron dentro del horario establecido puedan ejercer su derecho al voto, especialmente en centros donde se registren largas filas durante las últimas horas de la jornada.
¿QUÉ PASA DESPUÉS DE LAS 7 PM?
Según información de The Texas Tribune, el conteo de los votos emitidos durante la jornada electoral comenzará una vez que concluya la votación en los centros correspondientes.
No obstante, el proceso podría prolongarse debido a que las autoridades deben esperar a que todas las personas que estaban formadas a la hora del cierre terminen de votar.
Los primeros resultados preliminares comenzarán a difundirse después de las 7:00 de la noche, principalmente con los sufragios registrados durante el periodo de votación anticipada.
Posteriormente, se incorporarán los votos emitidos este martes, mientras que los resultados oficiales deberán pasar por un proceso de verificación y certificación.
Las autoridades electorales recuerdan que permanecer en la fila antes de las 7:00 PM garantiza la oportunidad de votar, siempre que el ciudadano cumpla con los requisitos correspondientes. Quienes lleguen después de esa hora no tendrán garantizado el acceso a la votación.
La medida aplica en todo Texas, incluyendo ciudades del Valle del Río Grande como McAllen, Mission, Edinburg, Harlingen y Brownsville, donde los ciudadanos participan en las elecciones para elegir representantes federales, estatales y locales.
