El avance del huracán Polo por el noroeste del país ha vuelto a poner bajo la lupa la protección del patrimonio familiar, luego de que la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) advirtiera que apenas poco más de una tercera parte de las viviendas en Baja California Sur, Sonora, Chihuahua y Sinaloa cuentan con algún tipo de seguro.
De acuerdo con la organización, estos cuatro estados concentran cerca de 3 millones de viviendas, pero únicamente alrededor de 1 millón 106 mil están aseguradas, lo que representa aproximadamente el 35.5 %.
Aunque la cifra se encuentra por encima del promedio nacional, estimado en 26 %, la AMIS señaló que todavía existe una amplia brecha de protección ante fenómenos naturales que pueden provocar daños severos en viviendas y bienes familiares.
Sonora encabeza la lista con el mayor porcentaje de casas aseguradas, con 39.5 %. Le siguen Baja California Sur y Chihuahua, ambos con 34.9 %, mientras que Sinaloa registra el nivel más bajo de los cuatro estados, con 32.4 %.
Los datos fueron elaborados con información del sector asegurador y del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Ante el avance del fenómeno meteorológico, las aseguradoras activaron sus protocolos de atención para comenzar la evaluación de daños una vez que las autoridades permitan ingresar de manera segura a las zonas afectadas.
La AMIS recordó que las pólizas contra riesgos hidrometeorológicos pueden ofrecer cobertura por afectaciones ocasionadas por huracanes, tormentas tropicales, lluvias intensas, inundaciones, fuertes vientos, granizo, marejadas, desbordamientos y heladas, dependiendo de las condiciones contratadas.
El huracán Polo ya ha dejado consecuencias graves en su recorrido. En Jalisco, dos menores murieron, mientras sus padres permanecen desaparecidos. Además, una mujer que se encontraba de visita en Puerto Vallarta continúa sin ser localizada después de haber sido arrastrada mar adentro.
La situación mantiene activas las alertas en distintas regiones del país y, al mismo tiempo, evidencia la vulnerabilidad económica de miles de familias que enfrentan este tipo de fenómenos sin contar con una cobertura para proteger sus viviendas.
