La Secretaría de Salud de la Ciudad de México confirmó este miércoles que ascienden a 20 las víctimas mortales por la explosión de una pipa de gas ocurrida el pasado 10 de septiembre en la alcaldía Iztapalapa.
La más reciente víctima identificada es Eduardo Romero Armas, de 30 años, quien falleció en el Hospital “Dr. Victorio de la Fuente Narváez”. De acuerdo con el último informe oficial, 31 personas permanecen hospitalizadas y 33 han sido dadas de alta tras el siniestro.
El primer peritaje de la Fiscalía General de Justicia capitalina concluyó que el accidente se debió al exceso de velocidad y a la falta de pericia del conductor de la pipa, propiedad de la empresa Silza. Según el dictamen, la unidad circulaba a 50 kilómetros por hora en una zona con límite de 40 y perdió el control al ingresar a una glorieta.
Los peritos descartaron fallas en el pavimento o condiciones adversas en la vía. “El accidente ocurrió cuando el conductor perdió el control direccional del vehículo, sin mantener su carril de circulación”, señala el reporte de la Coordinación General de Servicios Periciales.
La tragedia, considerada una de las más graves en la capital en los últimos años, mantiene en alerta a las autoridades, mientras familias de las víctimas reclaman justicia y sanciones para los responsables.
