El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que a partir del lunes 23 de marzo enviará agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) a aeropuertos en todo el país para asistir a los oficiales de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA), en medio de un cierre parcial del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) que ya supera un mes.
El anuncio se produce mientras miles de empleados de la TSA trabajan sin pago, lo que ha provocado ausentismo masivo, renuncias —al menos 400 según reportes— y filas cada vez más largas en los controles de seguridad de los aeropuertos, afectando especialmente en una temporada alta de viajes.
“El lunes, ICE acudirá a los aeropuertos para ayudar a nuestros maravillosos agentes de la TSA. ¡El gran Tom Homan está al mando!”, escribió Trump en su plataforma Truth Social.
Tom Homan, designado como zar fronterizo de la Casa Blanca, confirmó en una entrevista con CNN que el despliegue está en fase de planificación final y comenzará el lunes. Explicó que los agentes de ICE no realizarán tareas especializadas de la TSA, como revisar imágenes de rayos X, por falta de capacitación específica, sino que apoyarán en funciones como resguardar entradas y salidas de terminales, controlar accesos no autorizados y ayudar a agilizar el flujo de pasajeros para que los oficiales de TSA se concentren en revisiones de seguridad.
“Hay partes de la seguridad que hace la TSA que sí podemos trasladarle a ICE para que los de TSA estén en las cuestiones especializadas”, detalló Homan.
El cierre parcial del DHS se mantiene debido a un enfrentamiento entre republicanos y demócratas en el Senado por el financiamiento adicional del departamento. Los demócratas han condicionado su aprobación a reformas en las operaciones de ICE, como exigir identificación visible de los agentes (prohibir el uso de máscaras en ciertas operaciones) y mayores controles tras incidentes recientes, incluyendo las muertes en enero de dos ciudadanos baleados por agentes de ICE y la Patrulla Fronteriza.
El DHS señaló en un comunicado que el despliegue de ICE busca mitigar “el cierre descuidado causado por los demócratas” y que se enviarán agentes a los aeropuertos más afectados, utilizando fondos ya aprobados para ICE (75.000 millones de dólares asignados en una ley fiscal previa).
ICE no ha sido impactado directamente por el cierre, a diferencia de la TSA y otras dependencias del DHS. El sábado, los republicanos en el Senado rechazaron una propuesta demócrata para financiar exclusivamente a la TSA mientras se resuelven las diferencias sobre ICE y la Patrulla Fronteriza. Posteriormente, los demócratas bloquearon una medida republicana para ampliar fondos al DHS sin las condiciones exigidas.
El líder demócrata en el Senado, Chuck Schumer, acusó a los republicanos de “tener de rehén a la TSA” para obtener más recursos para “un ICE desenfrenado y fuera de control”. Por su parte, el líder republicano John Thune responsabilizó a los demócratas por el caos en los aeropuertos.
En medio de las negociaciones, el presidente Trump nominó a Markwayne Mullin como nuevo secretario del DHS en reemplazo de Kristi Noem, y busca su confirmación antes del 31 de marzo. Homan se reunió recientemente con legisladores de ambos partidos para explorar acuerdos, incluyendo propuestas republicanas como el uso de cámaras corporales, más capacitaciones y restricciones a arrestos en lugares sensibles como iglesias, hospitales y escuelas.
El Senado realizó una sesión inusual el sábado sin lograr avances, y las tensiones persisten mientras las demoras en aeropuertos continúan afectando a millones de viajeros.
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