Durante su intervención ante líderes políticos y empresariales reunidos en el Foro Económico Mundial de Davos, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, defendió su política arancelaria y afirmó que el peso económico de su país es clave para la estabilidad global.
Trump sostuvo que las importaciones estadounidenses y su impacto en la economía mundial “mantienen a todo el mundo a flote”, argumento que utilizó para justificar la imposición de aranceles como una forma de equilibrar lo que considera un aprovechamiento de otras naciones. Aseguró que varios mandatarios evitan incluso mirarlo a los ojos porque, según él, son conscientes de esa dependencia.
En particular, se refirió a Suiza, país anfitrión del foro, al señalar que en las negociaciones para reducir los aranceles del 27 al 15 por ciento concluyó que sin Estados Unidos “muchos países no funcionarían”. No obstante, aclaró que su gobierno no busca destruir economías, sino trabajar con ellas, aunque subrayó que tiene la capacidad de aplicar medidas más severas si así lo decidiera.
El mandatario también destacó el papel militar de Estados Unidos como un factor de protección global, al afirmar que su poderío bélico —el mayor del mundo, según dijo— garantiza la seguridad de numerosos países a través de alianzas como la OTAN. Estas declaraciones contrastaron con su reiterada intención de adquirir Groenlandia, territorio que pertenece a Dinamarca, miembro de la alianza militar.
En el ámbito tecnológico, Trump aseguró que su país va por delante de China en el desarrollo de inteligencia artificial y afirmó que ha permitido a la nación asiática expandir su capacidad de generación eléctrica, mientras Estados Unidos planea igualar o superar ese crecimiento.
Finalmente, el presidente estadounidense presumió de su influencia sobre otros líderes, al mencionar que el presidente francés, Emmanuel Macron, accedió a sus demandas tras amenazas de imponer aranceles del 100 por ciento al vino y al champán. Con tono burlón, también se refirió a la imagen de su homólogo francés durante un discurso reciente.
Las declaraciones de Trump en Davos volvieron a poner en el centro del debate su visión del comercio internacional, el poder económico y el liderazgo global de Estados Unidos.
