Washington, 1 de abril de 2026 – El presidente Donald Trump está evaluando seriamente la posibilidad de retirar a Estados Unidos de la OTAN, tras la escasa colaboración de los aliados europeos durante el actual conflicto con Irán.
Trump manifestó su fuerte descontento con la alianza atlántica en un evento económico en Miami y en diversas declaraciones públicas. Calificó a la OTAN como un “tigre de papel” y advirtió que la salida estadounidense del tratado de defensa colectiva podría resultar “irreversible”.
“Nunca me dejé convencer por la OTAN. Siempre supe que eran un tigre de papel, y Putin también lo sabe”, afirmó el mandatario. Además, reprochó directamente a sus socios: “No estuvieron allí para nosotros. Les enviamos miles de millones de dólares cada año para protegerlos. ¿Por qué estaríamos para ellos si ellos no están para nosotros?”.
La principal crítica de la administración Trump radica en que varios países europeos no proporcionaron el apoyo logístico requerido para las operaciones en Oriente Medio, especialmente para asegurar el estrecho de Ormuz, vía clave para el transporte de petróleo. Aunque no se solicitaron ataques aéreos directos, sí se esperaba acceso a bases e instalaciones militares europeas.
Sin embargo, naciones como Italia negaron permiso de aterrizaje a aeronaves estadounidenses para misiones de combate, y España cerró su espacio aéreo a vuelos militares vinculados a las operaciones contra Irán.
El secretario de Estado, Marco Rubio, respaldó estas críticas en una entrevista con Fox News. Rubio, quien anteriormente había defendido la utilidad estratégica de la OTAN para proyectar poder estadounidense, señaló que ahora es momento de replantear la relación: “Cuando necesitamos que nos permitan usar sus bases militares, ¿su respuesta es ‘no’? Entonces, ¿para qué estamos en la OTAN?”.
Rubio indicó que Washington analizará en profundidad el valor de mantener la alianza, incluyendo la presencia de bases militares en Europa.
Por su parte, el primer ministro británico, Keir Starmer, defendió la organización y la describió como “la alianza militar más efectiva que el mundo haya visto nunca”, asegurando que Reino Unido seguirá protegiendo sus intereses.
El conflicto con Irán, que ya supera las cuatro semanas, ha profundizado las tensiones transatlánticas. Trump ha proyectado que las fuerzas estadounidenses podrían retirarse de la zona en dos o tres semanas, una vez cumplidos los principales objetivos militares.
Esta postura intensifica las históricas críticas de Trump hacia la OTAN, a la que ha acusado reiteradamente de ser un peso económico para Estados Unidos y de no asumir responsabilidades de manera equitativa. Una eventual salida estadounidense cuestionaría la viabilidad de la alianza en su forma actual y podría redefinir las relaciones de seguridad entre Washington y Europa.
Hasta el momento, la Casa Blanca no ha anunciado una decisión final, aunque las señales apuntan a que la reevaluación de la membresía en la OTAN está en curso.
Imágen cortesía: Reuters
