El Gobierno del presidente Donald Trump alista una nueva ronda de aranceles contra productos procedentes de decenas de países, como parte de su estrategia para endurecer la política comercial de Estados Unidos.
El representante de Comercio estadounidense, Jamieson Greer, adelantó que podrían anunciarse medidas en los próximos días, aunque evitó precisar la fecha en que entrarían en vigor debido a los procesos de notificación y consulta que deben realizarse ante el Congreso y las partes involucradas.
La administración estadounidense mantiene bajo investigación a alrededor de 60 economías por presuntamente no contar con mecanismos suficientes para impedir la importación de mercancías elaboradas mediante trabajo forzoso. La Oficina del Representante Comercial propuso aranceles adicionales de entre 10 y 12.5 por ciento, dependiendo de las medidas aplicadas por cada país.
El nuevo paquete se prepara antes de que expire el gravamen general implementado por Trump después de que la Suprema Corte anulara parte de su anterior política arancelaria, al considerar que el mandatario había excedido sus facultades al recurrir a poderes de emergencia.
En paralelo, Trump impuso aranceles del 50 por ciento a la mayoría de los productos importados desde Canadá, los cuales comenzarán a aplicarse dentro de 30 días. La medida excluye sectores como energía, potasa, pescado y minerales críticos.
La Casa Blanca justificó la decisión principalmente por disputas relacionadas con automóviles, bebidas alcohólicas y productos lácteos estadounidenses. Sin embargo, Trump también había amenazado con incrementar los impuestos comerciales debido al humo de los incendios forestales canadienses que afectó la calidad del aire en varias regiones de Estados Unidos.
Las nuevas acciones podrían elevar nuevamente las tensiones comerciales con los principales socios de Washington y generar represalias contra productos estadounidenses, además de aumentar la incertidumbre para empresas y consumidores.
