El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, alista el anuncio de un paquete de rescate por 12 mil millones de dólares destinado a apoyar a los agricultores golpeados por la política arancelaria de su propia administración. Según medios locales, el plan será detallado durante una mesa redonda en la Casa Blanca junto al secretario del Tesoro, Scott Bessent, y productores agrícolas.
La iniciativa, diseñada durante los últimos meses, llega en un momento políticamente clave: 2026 será año de elecciones de medio mandato, y Trump busca asegurar el respaldo del voto rural para mantener la mayoría republicana en el Congreso.
De acuerdo con The Wall Street Journal, unos 11 mil millones de dólares se canalizarán mediante pagos únicos del programa Farmer Bridge Assistance, mientras que los mil millones restantes se destinarán a productos básicos no cubiertos por esa vía.
El sector agrícola estadounidense enfrenta uno de sus periodos más duros en años. Solo en el primer semestre de 2025, las quiebras aumentaron un 60 %, reflejo del impacto de los aranceles impuestos por Washington a China. Como respuesta, Pekín suspendió temporalmente la compra de soja estadounidense, un golpe que se sintió con fuerza en el Medio Oeste. Las importaciones se retomaron tras un acuerdo alcanzado a finales de octubre.
El paquete de rescate busca aliviar las deudas de los productores de soja y asegurar la siembra de la próxima temporada. China, mayor comprador de ese cultivo, se comprometió a adquirir 12 millones de toneladas métricas este año y 25 millones anuales durante los próximos tres años.
Durante el periodo de tensión comercial, Pekín recurrió al mercado argentino para sustituir la soja estadounidense. La reciente línea de crédito otorgada por la Casa Blanca al gobierno de Javier Milei para sostener su economía provocó molestia entre agricultores de EE.UU., que reclamaron apoyo urgente para enfrentar un año de pérdidas severas.
El anuncio del plan podría marcar un punto de inflexión para un sector que ha sido clave en la base electoral de Trump, pero que también ha resentido de manera directa las consecuencias de su estrategia comercial.
