Washington, 22 de julio de 2026 – La administración del presidente Donald Trump suspendió pagos por USD 1.000 millones en el programa Medicaid a los estados de California y Minnesota, alegando sospechas de fraude e incumplimientos en las solicitudes de reembolso.
Del total retenido, USD 867,5 millones corresponden a California y USD 199 millones a Minnesota. La medida, anunciada por el secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., consiste en una pausa administrativa temporal y no afecta los beneficios ni la elegibilidad de los afiliados al programa. Los fondos podrían liberarse si ambos estados presentan la documentación que valide los reclamos.
La revisión federal se centró en los programas de atención domiciliaria en California, donde se detectó un crecimiento del gasto superior a las tendencias nacionales, y en 14 áreas de servicios de alto riesgo en Minnesota, identificadas como vulnerables al fraude.
El Dr. Mehmet Oz, administrador de los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS), explicó que entre los patrones irregulares se encontraron proveedores que facturaban por varios pacientes al mismo tiempo o que presentaban cargos después de la fecha de muerte de beneficiarios. Kennedy destacó que Medicaid debe servir a los estadounidenses vulnerables y no financiar reclamaciones infundadas, en el marco de una ofensiva más amplia contra el fraude en programas públicos.
Los gobernadores de ambos estados rechazaron la decisión y la calificaron de motivada políticamente. El gobernador de Minnesota, Tim Walz, afirmó que la medida castiga a niños, personas mayores y personas con discapacidad, mientras que el de California, Gavin Newsom, señaló que su estado colaborará para combatir el fraude pero defendió el programa de atención domiciliaria por su eficiencia en costos.
La controversia se suma a tensiones previas entre la administración federal y estos estados demócratas en materia de fiscalización de fondos públicos.
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