Washington, 27 de marzo de 2026 – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este jueves la suspensión temporal de los ataques planeados contra las instalaciones energéticas de Irán durante los próximos 10 días, hasta el lunes 6 de abril de 2026 a las 20:00 horas (hora del este).
“A petición del Gobierno iraní, esta declaración sirve para indicar que suspendo el período de destrucción de la central eléctrica durante 10 días, hasta el lunes 6 de abril de 2026 a las 20:00, hora del este. Las conversaciones continúan y, a pesar de las declaraciones erróneas en sentido contrario difundidas por los medios de comunicación que difunden noticias falsas, entre otros, están progresando muy bien”, escribió Trump en su red social Truth Social.
La medida representa una nueva extensión del ultimátum que Estados Unidos había dado a Irán para que reabra el Estrecho de Ormuz, ruta marítima estratégica por la que transita alrededor del 20% del petróleo y gas natural que se comercializa en el mundo. Trump había amenazado con destruir plantas energéticas iraníes si Teherán no permitía el libre tránsito de buques.
Esta pausa se produce en medio de intensas negociaciones para poner fin a la escalada bélica en Medio Oriente, que involucra a Israel e Irán y ha generado fuertes tensiones económicas globales, con el precio del petróleo superando los 100 dólares por barril.
Trump ha insistido en que las conversaciones con Irán avanzan positivamente, aunque fuentes iraníes han rechazado en ocasiones las propuestas estadounidenses, calificándolas de “maximalistas”. La decisión de extender el plazo por 10 días adicionales busca dar más tiempo a la diplomacia antes de cualquier acción militar contra la infraestructura energética iraní.
La situación en el Estrecho de Ormuz sigue siendo crítica: Irán ha impuesto restricciones a la navegación de buques vinculados a Estados Unidos e Israel, lo que ha afectado el suministro energético mundial y ha provocado respuestas militares por parte de Israel, incluyendo ataques a objetivos navales iraníes.
Hasta el momento, ni el gobierno iraní ni la Casa Blanca han ofrecido detalles adicionales sobre el contenido de las conversaciones en curso. La comunidad internacional observa con atención el desarrollo de los acontecimientos, ya que una eventual escalada podría tener graves consecuencias para la economía global.
Las autoridades estadounidenses han reiterado que la prioridad es lograr un acuerdo que garantice la reapertura segura del estrecho y la estabilidad en la región, mientras que Irán mantiene su postura defensiva respecto al control de esta vía marítima vital.
Imágen cortesía: Clarín
