Ciudad de México, 8 de enero de 2026 – La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) informó oficialmente que detectó una intrusión no autorizada en cinco de sus sistemas informáticos durante el periodo vacacional de fin de año, activando de inmediato protocolos de seguridad para contener el incidente.
De acuerdo con el boletín emitido por la Dirección General de Cómputo y de Tecnologías de Información y Comunicación (DGTIC) la noche del 7 de enero, la universidad procedió a desactivar los sistemas afectados como medida preventiva. Tras un análisis técnico inicial, la institución garantizó que no existen evidencias de que se haya extraído información personal de alumnos, personal académico o administrativo, afirmando que dichos datos permanecen seguros gracias a las medidas institucionales de protección implementadas.
El ataque cibernético afectó solo una mínima fracción de los más de cien mil sistemas informáticos que administra la UNAM. Como parte de las acciones posteriores, la universidad informó que coordina esfuerzos con autoridades locales y federales de ciberseguridad para presentar las denuncias legales correspondientes.
Postura de la UNAM sobre la situación en Venezuela
En el mismo contexto informativo, la máxima casa de estudios mexicana reiteró su posición respecto a los recientes acontecimientos en Venezuela. En un comunicado difundido el 4 de enero —tras la captura del expresidente Nicolás Maduro y de su esposa Cilia Flores mediante un operativo militar estadounidense el 3 de enero—, la UNAM expresó su profunda preocupación ante las acciones militares unilaterales.
La institución rechazó categóricamente cualquier forma de unilateralismo, argumentando que estos hechos desafían los principios del derecho internacional, crean un precedente peligroso para la convivencia global y requieren una reflexión urgente sobre el rumbo de la diplomacia internacional.
La UNAM subrayó que el respeto mutuo y la coexistencia pacífica constituyen condiciones esenciales para la estabilidad mundial, y advirtió que el escalamiento de conflictos mediante decisiones unilaterales amenaza la paz y obliga a replantear las normas internacionales para priorizar el derecho sobre la fuerza.
Aunque reconoció la existencia de graves problemas democráticos y de derechos humanos en Venezuela, la universidad insistió en que las soluciones deben ser exclusivamente pacíficas, alcanzadas a través del diálogo y la cooperación internacional. Enfatizó que los propios venezolanos deben liderar la resolución de sus conflictos, con acompañamiento de la comunidad internacional, pero sin vulnerar la soberanía nacional.
Alineada con los principios de la política exterior mexicana —soberanía, integridad territorial y autodeterminación de los pueblos—, la UNAM defendió que solo el derecho internacional puede evitar que prevalezca la “ley del más fuerte”. Finalmente, extendió una invitación a otras instituciones académicas del continente y del mundo para asumir un rol activo en la defensa de los valores democráticos y en el análisis crítico de la inestabilidad global.
La información continúa en desarrollo, mientras la universidad mantiene las medidas de contención cibernética y el seguimiento de las investigaciones en curso.
Imágen cortesía: Cuarto Obscuro
