Washington, 7 de enero de 2026 – El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, informó a un grupo de legisladores en una sesión informativa a puerta cerrada que la administración del presidente Donald Trump tiene como objetivo principal comprar Groenlandia a Dinamarca, y minimizó la posibilidad de una acción militar inminente contra la isla ártica.
Según revelaron fuentes familiarizadas con la reunión —que tuvo lugar el lunes 5 de enero y en la que también participaron el secretario de Defensa, Pete Hegseth, y el jefe del Estado Mayor Conjunto, general Dan Caine—, Rubio enfatizó que las amenazas públicas recientes de Trump no indican una invasión inmediata. El enfoque, según sus palabras, es negociar una adquisición pacífica del territorio, aunque el presidente ha pedido a sus asesores un plan actualizado para explorar las vías de adquisición.
La aclaración de Rubio llega en medio de un fuerte revuelo internacional provocado por las declaraciones agresivas de Trump, quien tras la operación militar en Venezuela que resultó en la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero, reiteró que la adquisición de Groenlandia es una prioridad de seguridad nacional. El mandatario ha argumentado que el control del territorio es “vital” para disuadir a adversarios como China y Rusia en el Ártico, y ha mencionado el acceso a minerales críticos como uno de los motivos estratégicos.
La Casa Blanca ha mantenido una postura ambigua, afirmando que se analizan “una gama de opciones” y que el uso de la fuerza militar “siempre es una opción”, aunque funcionarios estadounidenses y europeos consultados aseguran que no existen indicios concretos de planes de invasión.
Reacciones internacionales y oposición local
La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, ha respondido con firmeza: advirtió que cualquier ataque estadounidense contra Groenlandia —un territorio autónomo de Dinamarca y miembro de la OTAN— significaría “el fin” de la alianza atlántica. Tanto Dinamarca como el gobierno groenlandés han solicitado una reunión urgente con Rubio para discutir las declaraciones de Trump y defender su soberanía.
Encuestas recientes indican que la gran mayoría de los habitantes de Groenlandia rechazan la idea de integrarse a Estados Unidos. Líderes europeos, incluidos los de Francia, Alemania, Italia, Polonia, España y el Reino Unido, han respaldado a Copenhague, afirmando que el futuro de la isla corresponde exclusivamente a su pueblo y a Dinamarca.
Antecedentes del interés de Trump
Esta no es la primera vez que Donald Trump expresa su deseo de adquirir Groenlandia. Ya durante su primer mandato (2017-2021) y a inicios de su actual gobierno, en enero y febrero de 2025, el presidente planteó la idea en varias ocasiones, comparándola incluso con compras históricas de territorio como Alaska o Luisiana.
Senadores republicanos aliados de Trump, como Lindsey Graham, han mostrado apoyo a la iniciativa, argumentando que es necesario un “control y protecciones legales” para la reconstrucción y desarrollo del lugar.
El tema Groenlandia se discutió en la misma sesión informativa en la que se abordó la operación en Venezuela y los planes para el futuro del país sudamericano, lo que ha generado preocupaciones en el Congreso sobre la disposición de la administración a emplear la fuerza en política exterior, tras acciones recientes en Venezuela, Irán y Nigeria.
Hasta el momento, ni la Casa Blanca ni el gobierno danés han confirmado detalles sobre posibles negociaciones formales. Sin embargo, el renovado interés de Trump ha intensificado el debate sobre soberanía ártica, recursos minerales y el futuro de la OTAN en un contexto de crecientes tensiones geopolíticas.
Imágen cortesía: The White House
