Nueva York, 27 de febrero de 2026 — La exsecretaria de Estado Hillary Clinton compareció ayer ante la Comisión de Supervisión de la Cámara de Representantes en una sesión a puerta cerrada celebrada en su localidad de residencia, como parte de la investigación republicana sobre los vínculos con el fallecido delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein.
Al término de más de seis horas y media de interrogatorio, Clinton se dirigió a los periodistas y afirmó haber respondido “a cada una de sus preguntas tan completamente como pude según lo que sabía”. Reiteró en múltiples ocasiones que nunca conoció personalmente a Jeffrey Epstein ni sostuvo ninguna comunicación con él, y negó tener cualquier información sobre sus actividades criminales.
“Nunca conocí a Jeffrey Epstein”, declaró con firmeza, añadiendo que tuvo que repetir esa frase “no sé cuántas veces” durante el procedimiento.
Sobre Ghislaine Maxwell, condenada por su participación en los delitos de Epstein, Clinton explicó que solo la conocía de forma casual, como una conocida, y que Maxwell asistió a la boda de su hija Chelsea en 2010 únicamente como acompañante de otra persona invitada.
La exfuncionaria criticó con dureza a los republicanos por rechazar celebrar una audiencia pública, lo que calificó como una decisión deliberada para evitar la transparencia. Cuestionó por qué la comisión no ha interrogado con la misma intensidad a otras figuras públicas con conexiones documentadas con Epstein, mencionando específicamente al expresidente Donald Trump.
La sesión se vio interrumpida momentáneamente tras la difusión en redes sociales de una fotografía tomada en el interior de la sala, publicada por el podcaster conservador Benny Johnson y atribuida a la representante republicana Lauren Boebert. Los demócratas presentes denunciaron la filtración como una violación de las normas y exigieron mayor acceso para los medios de comunicación.
El presidente de la comisión, el representante James Comer (republicano por Kentucky), calificó la declaración como “productiva” y reveló que Clinton remitió en más de una docena de ocasiones preguntas relacionadas con su esposo al expresidente Bill Clinton, respondiendo frecuentemente con frases como “No lo sé, tendrá que preguntarle a mi esposo”. Comer adelantó que el exmandatario será interrogado mañana.
Hillary Clinton expresó plena confianza en que su esposo no tuvo conocimiento de los crímenes de Epstein y subrayó que cualquier vínculo con él se había terminado varios años antes de que las acusaciones salieran a la luz pública. Bill Clinton no ha sido acusado de ningún delito en relación con el caso, y su equipo ha reiterado en repetidas ocasiones que cortó todo contacto antes del arresto federal de Epstein en 2019.
La investigación del comité abarca cinco grandes áreas acordadas previamente: la supuesta mala gestión de las pesquisas federales sobre Epstein y Maxwell, las circunstancias de la muerte del financista en 2019, estrategias para combatir redes de tráfico sexual, los métodos utilizados por Epstein y Maxwell para ganarse influencias y proteger sus actividades, y posibles violaciones de normas éticas por parte de funcionarios electos.
Ambos Clinton aceptaron testificar tras meses de negociaciones y ante la amenaza de cargos por desacato al Congreso. La elección de Chappaqua como sede buscó evitar el traslado al Capitolio y reducir el impacto público de la comparecencia.
Imágen cortesía: France 24
