En medio del debate internacional sobre la migración, el papa León XIV lanzó un llamado contundente a favor de la dignidad humana, al subrayar que quienes cruzan fronteras deben recibir un trato respetuoso y no ser deshumanizados.
Durante una conferencia de prensa a bordo del avión que lo trasladaba de regreso tras su gira por África, el pontífice abordó el tema al ser cuestionado sobre su próxima visita a España, particularmente a las Islas Canarias, una de las principales rutas migratorias hacia Europa.
El líder de la Iglesia católica reconoció que los países tienen derecho a establecer normas en sus fronteras; sin embargo, enfatizó que esto no justifica el maltrato hacia quienes buscan mejores condiciones de vida. “Cuando llegan, son personas y merecen respeto”, sostuvo.
León XIV describió la migración como un fenómeno global que no solo impacta a Europa, sino también a otras regiones como América, y planteó cuestionamientos sobre la responsabilidad de los países más desarrollados. Señaló la necesidad de impulsar acciones que generen oportunidades en las naciones de origen, especialmente para los jóvenes que enfrentan falta de futuro.
Asimismo, advirtió sobre problemáticas como la trata de personas y las condiciones inhumanas que enfrentan muchos migrantes durante su trayecto, lo que consideró un reto urgente para la comunidad internacional.
El pontífice también criticó las desigualdades económicas, particularmente en África, donde —indicó— históricamente se han explotado recursos sin traducirse en desarrollo para su población. En ese sentido, llamó a gobiernos y grandes empresas a invertir en el crecimiento de estas regiones como una forma de reducir la migración forzada.
Finalmente, reiteró que, más allá de las políticas migratorias, el enfoque debe centrarse en la dignidad humana. “No se puede tratar a las personas peor que a los animales”, remarcó, al insistir en la necesidad de una respuesta más humana y solidaria ante este fenómeno global.
