La Administración del presidente Donald Trump anunció una nueva política migratoria que obligará a migrantes con visas temporales a salir de Estados Unidos si desean solicitar la residencia permanente, conocida como green card.
De acuerdo con el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos, la medida busca aplicar de manera más estricta la Ley de Inmigración y Nacionalidad, bajo el argumento de que quienes se encuentren temporalmente en el país deben tramitar su residencia desde el extranjero.
La disposición impactaría a personas con visas de turismo, negocios, estudios o trabajo temporal, como las categorías B1/B2, F1, M1, H-1B, H-2A y H-2B, entre otras. Bajo esta política, quienes busquen cambiar su estatus migratorio deberán salir de Estados Unidos y continuar el proceso ante un consulado estadounidense en su país de origen.
Actualmente, algunos migrantes temporales pueden solicitar el cambio de estatus dentro de Estados Unidos cuando califican para la residencia por matrimonio, empleo o reunificación familiar. Sin embargo, con la nueva directriz, esa vía quedaría limitada y solo se contemplarían excepciones en casos especiales.
El Gobierno estadounidense defendió la medida al señalar que busca ordenar el sistema migratorio y reducir los casos de personas que permanecen en el país de manera irregular tras el vencimiento o rechazo de sus trámites.
La decisión forma parte del endurecimiento de la política migratoria de Trump, enfocada en reducir la migración irregular y restringir algunas vías legales de permanencia, asilo y regularización en Estados Unidos.
