El Departamento de Justicia de Estados Unidos ordenó este martes a sus fiscales federales priorizar las investigaciones y persecuciones contra el llamado “turismo de nacimiento”, la práctica mediante la cual extranjeras viajan al país para dar a luz y obtener la ciudadanía estadounidense para sus hijos.
La directiva, firmada por Colin McDonald, subsecretario de Justicia a cargo del área de fraudes, instruye a los fiscales coordinar con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) para detectar y procesar a quienes ingresen al país “bajo pretextos falsos” con este propósito.
Entre los delitos que habilitó perseguir se encuentran:
- Fraude de visa (ingresar con documentación o declaraciones falsas sobre el motivo del viaje).
- Lavado de dinero (relacionado con pagos a empresas que facilitan estos esquemas).
- Robo de identidad.
- Fraude electrónico.
“El Departamento de Justicia protegerá celosamente la santidad de la ciudadanía estadounidense investigando y procesando a quienes exploten fraudulentamente nuestro sistema migratorio”, señaló McDonald en el memorando.
Esta medida se conoce horas después de que la Corte Suprema, en un fallo 6-3, bloqueara una orden ejecutiva del presidente Donald Trump que buscaba restringir la ciudadanía por derecho de nacimiento. El tribunal reafirmó que la 14ª Enmienda de la Constitución garantiza la ciudadanía a todas las personas nacidas en territorio estadounidense, independientemente del estatus migratorio de sus padres.
Trump calificó el fallo como “una lástima para nuestro país” y llamó al Congreso a legislar para poner fin a esta práctica, descartando la necesidad de una enmienda constitucional.
La directiva del Departamento de Justicia refuerza una iniciativa previa del DHS y marca un cambio de estrategia: ante el revés judicial en el terreno constitucional, la administración apuesta por la vía penal para desincentivar el turismo de nacimiento.
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