Científicos de la Universidad de Cambridge comenzaron a desarrollar una vacuna diseñada con apoyo de inteligencia artificial, con el objetivo de proteger contra distintas variantes de coronavirus y posibles virus con capacidad de generar futuras pandemias.
La investigación busca crear una vacuna de amplio alcance, capaz de responder no solo ante variantes del COVID-19, sino también frente a coronavirus que actualmente circulan en animales y que podrían transmitirse a los seres humanos.
De acuerdo con la Universidad de Cambridge, esta es la primera vez que un componente clave de una vacuna fue diseñado mediante inteligencia artificial y posteriormente probado en seres humanos, como parte de ensayos clínicos en etapa inicial.
El equipo científico explicó que muchos virus tienen la capacidad de mutar, lo que provoca que algunas vacunas deban actualizarse con frecuencia, como ocurre con las dosis contra COVID-19 y la influenza estacional. Por ello, los investigadores buscan adelantarse a posibles brotes, en lugar de reaccionar cuando el virus ya se encuentra circulando.
Para lograrlo, los especialistas analizaron códigos genéticos de diversos coronavirus detectados en programas de vigilancia epidemiológica. Con ayuda de inteligencia artificial, se diseñó un “superantígeno”, es decir, un componente capaz de entrenar al sistema inmunitario para reconocer elementos comunes en toda una familia de virus, incluso si estos presentan mutaciones.
Los ensayos de fase I incluyeron a 49 voluntarios sanos de entre 18 y 50 años, en los que la vacuna fue considerada segura y bien tolerada. Además, generó respuestas inmunitarias contra distintos coronavirus, incluidos SARS-CoV-2, SARS y virus relacionados detectados en murciélagos.
Aunque el proyecto aún se encuentra en una etapa temprana, los científicos prevén avanzar a una fase II con más de 200 participantes, lo que permitirá evaluar con mayor precisión el alcance de su efectividad.
Los investigadores consideran que esta tecnología podría marcar un cambio importante en el desarrollo de vacunas, al pasar de un modelo reactivo a uno preventivo frente a amenazas virales futuras.
