Washington, 5 de enero de 2026 — El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) desmintió las declaraciones de su propia secretaria, Kristi Noem, quien había sugerido que los venezolanos beneficiarios del Estatus de Protección Temporal (TPS) podrían solicitar el estatus de refugiado en Estados Unidos tras la captura del presidente Nicolás Maduro.
En una entrevista matutina en Fox News, Noem afirmó que las aproximadamente 600.000 personas amparadas por el TPS —cuya protección fue terminada por la administración Trump— tenían la oportunidad de aplicar al estatus de refugiado. “Todas las personas que estaban amparadas por el TPS tienen la oportunidad de solicitar el estatus de refugiado, y esa evaluación se llevará a cabo, pero debemos asegurarnos de que nuestros programas sean realmente efectivos y que estemos cumpliendo con la ley”, declaró la funcionaria.
Sin embargo, horas después, el DHS publicó un mensaje en la red social X corrigiendo la interpretación de sus palabras: “Esto no es lo que dijo la secretaria Noem. La secretaria Noem puso fin al Estatus de Protección Temporal para más de 500.000 venezolanos, quienes ahora pueden irse a su país, al que aman”. En respuesta a consultas periodísticas, la agencia reafirmó que la única vía para solicitar refugio en Estados Unidos es hacerlo antes de ingresar al territorio nacional.
La terminación del TPS para venezolanos fue decidida por la administración Trump poco después de asumir el poder, argumentando que las condiciones en Venezuela habían mejorado y que el programa ya no cumplía con los requisitos legales. El gobierno de Joe Biden había otorgado esta protección en dos fases: alrededor de 250.000 personas en 2021 y otras 350.000 mediante una extensión en 2023. La decisión de revocación enfrentó desafíos judiciales; un juez federal la calificó de “arbitraria y caprichosa”, pero la Corte Suprema permitió su implementación mientras continúan los litigios en instancias inferiores.
La captura de Maduro el sábado pasado por fuerzas estadounidenses ha intensificado la incertidumbre entre la comunidad venezolana en Estados Unidos, especialmente en Florida, donde residen cerca de 200.000 inmigrantes de ese origen en el área metropolitana de Miami. La alcaldesa de Miami, Eileen Higgins, calificó la eliminación del TPS como “temeraria, peligrosa y equivocada”, y exigió su reactivación inmediata. “Los venezolanos han construido sus vidas aquí, han contribuido a nuestra comunidad y merecen la seguridad de poder quedarse mientras su país recupera la estabilidad. Esto no es solo una cuestión de política, sino de dignidad humana y seguridad básica”, expresó en un comunicado.
La administración Trump ha restringido severamente las admisiones de refugiados a nivel mundial desde enero, aunque semanas después priorizó a refugiados sudafricanos blancos (afrikaners). Además, congeló solicitudes de asilo y otras aplicaciones migratorias de ciudadanos de 19 países, incluyendo Venezuela, afectando a más de 1.4 millones de casos pendientes según datos del Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS).
Miles de venezolanos que perdieron el TPS enfrentan ahora la posibilidad de deportación en un contexto de inestabilidad política en su país de origen, lo que genera preocupación entre organizaciones de derechos humanos y líderes locales sobre posibles impactos humanitarios y económicos en comunidades como la de Miami.
Imágen cortesía: Reuters
