En una nueva escalada de su campaña contra el comercio marítimo de crudo venezolano, la Guardia Costera de Estados Unidos incautó este jueves al petrolero Verónica en aguas del mar Caribe, el sexto buque intervenido desde que Washington intensificó sus operativos de bloqueo, informó la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem.
La acción se llevó a cabo a primera hora de la mañana cuando un equipo táctico abordó el Verónica, señalado por las autoridades estadounidenses de operar en violación del bloqueo impuesto por la administración de Donald Trump a los buques sancionados que transportan petróleo venezolano. La funcionaria describió el operativo como “impecable, de conformidad con el derecho internacional” y enfatizó que la sistemática interceptación de embarcaciones demuestra que “no hay forma de eludir ni escapar de la justicia estadounidense”.
Según Noem, el Verónica ya había transitado por aguas venezolanas y formaba parte de lo que Washington denomina una “flota fantasma” de buques sancionados que buscan evadir las medidas aplicadas al crudo del país sudamericano.
La incautación se produce en un contexto de creciente tensión en torno a Venezuela, poco antes de un encuentro previsto en la Casa Blanca entre Trump y la líder opositora venezolana María Corina Machado, así como tras recientes contactos del mandatario estadounidense con Delcy Rodríguez, quien fue designada por Washington como presidenta interina tras la captura del expresidente Nicolás Maduro.
La ofensiva marítima estadounidense, parte de una estrategia más amplia para presionar al gobierno venezolano y controlar el flujo de su petróleo, ha generado reacciones mixtas en la región y mantiene la atención internacional sobre el futuro político y económico de Venezuela
