Estados Unidos intensificó la vigilancia aérea y marítima en el Golfo de México en un contexto marcado por el papel de México como principal proveedor de crudo y productos petrolíferos a Cuba.
Fuentes cercanas a la Secretaría de la Defensa Nacional confirmaron la realización de vuelos militares en las proximidades de la península de Yucatán, particularmente después de la operación ejecutada por fuerzas estadounidenses en Venezuela el pasado 3 de enero. Desde el 5 de ese mes y hasta el 21, se documentó la presencia constante de drones y aeronaves especializadas en rastreo marítimo sobre aguas del Golfo, frente a las costas de Yucatán y Campeche.
Uno de los primeros movimientos detectados en 2026 fue el sobrevuelo de un dron MQ-4C Triton de la Marina estadounidense, cuya ruta quedó registrada en plataformas de monitoreo aéreo. La aeronave realizó trayectos sobre el litoral de la península en la madrugada del 5 de enero.
Además, el 16 de enero la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos notificó a aerolíneas sobre operaciones militares en el Pacífico, en zonas colindantes con México, Colombia, Ecuador y Panamá, las cuales se mantendrán hasta el 17 de marzo.
Especialistas en seguridad consideran que el reforzamiento de la vigilancia estaría vinculado al interés de Washington por monitorear posibles envíos de petróleo mexicano hacia Cuba, particularmente si se trata de donaciones. Analistas advierten que, más allá de la venta comercial, el envío gratuito de recursos energéticos podría generar fricciones en el marco de acuerdos comerciales vigentes.
Esta sería la segunda incursión reciente de naves militares estadounidenses en áreas cercanas al territorio mexicano. En abril de 2025 se reportó la presencia de un buque de guerra en límites marítimos próximos a Quintana Roo.
El incremento de operaciones aéreas y navales ocurre en un escenario de alta tensión geopolítica en la región, donde el control energético y los movimientos estratégicos en el Caribe y el Golfo de México vuelven a colocarse en el centro de la relación bilateral entre México y Estados Unidos.
