Washington, 6 de marzo de 2026 – La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, decidió de manera directa y sin proceso de licitación abierta quiénes dirigirían una campaña publicitaria de 100 millones de dólares para reclutar 10,000 nuevos agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), según revelaron tres funcionarios del gobierno de Donald Trump y comunicaciones internas revisadas por NBC News.
De acuerdo con el procedimiento estándar del gobierno federal, los contratos de esta magnitud suelen someterse a una competencia entre empresas interesadas, donde los especialistas en adquisiciones —y no los titulares de las dependencias— evalúan las propuestas en función de calidad, experiencia y costo más bajo.
Sin embargo, en este caso la selección recayó directamente en Noem. Las empresas elegidas fueron People Who Think y Safe America Media, las mismas que previamente obtuvieron un contrato de 220 millones de dólares para una campaña que promovía la autodeportación voluntaria de inmigrantes y en la que la propia secretaria aparecía de forma destacada.
En agosto pasado, Madison Sheahan —entonces subjefa de gabinete de ICE— amenazó con represalias laborales a un funcionario de la agencia que sugirió considerar otras opciones más económicas, según correos y mensajes internos. Sheahan habría señalado que la adjudicación era “una decisión tomada por la secretaria” y, en una conversación posterior, reprendió al empleado por intentar pasar por encima de Noem. El trabajador finalmente cedió y aceptó las empresas designadas.
La campaña de reclutamiento se lanzó a finales del otoño de 2025 con el objetivo de atraer a 10,000 nuevos agentes mediante anuncios en televisión en mercados selectos, eventos de contratación y publicidad dirigida especialmente a propietarios de armas y exmilitares.
Un portavoz del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) defendió la decisión al afirmar que “fue tomada por la oficina del director de la agencia” y que representaba “la opción más eficaz para dar un giro rápido a la campaña y conseguir que estadounidenses patriotas se alistaran para ayudarnos a eliminar de nuestras comunidades a asesinos, violadores, pedófilos, terroristas y miembros de pandillas”. No obstante, los tres funcionarios consultados aseguraron que el director en funciones de ICE, Todd Lyons, no participó en la elección de los contratistas y que la resolución correspondió exclusivamente a Noem.
El tema cobró relevancia adicional esta semana tras la comparecencia de Noem ante el Congreso, donde fue cuestionada por el senador John Kennedy (R-La.) sobre la campaña de autodeportación de 220 millones de dólares. La secretaria afirmó en tres ocasiones que el presidente Trump había sido informado y aprobado previamente el gasto. Sin embargo, Trump desmintió públicamente esa versión ante Reuters, asegurando que “nunca autorizó” la iniciativa y que no tenía conocimiento de ella.
El anuncio de la salida de Noem del cargo se produjo este jueves, cuando Trump publicó en redes sociales que la funcionaria dejaría la Secretaría de Seguridad Nacional a partir del 31 de marzo. El presidente designó como su reemplazo al senador Markwayne Mullin (R-Okla.) y creó para Noem un nuevo puesto: enviada especial para “El Escudo de las Américas”.
Entre los factores que habrían contribuido a la inestabilidad de Noem en el puesto se mencionan la muerte de ciudadanos estadounidenses durante operativos migratorios en Minneapolis, su deteriorada relación con la Guardia Costera —la única rama militar bajo su mando directo— y los comentarios vertidos en la audiencia congresional que habrían molestado al presidente.
Imágen cortesía: El Mundo
