El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva para reforzar la supervisión de transferencias internacionales, una medida que podría impactar directamente el envío de remesas hacia México.
El decreto, titulado “Restaurando la integridad al sistema financiero de Estados Unidos”, instruye al Departamento del Tesoro a emitir nuevos lineamientos en un plazo de 60 días, con el objetivo de intensificar el monitoreo de operaciones transfronterizas realizadas a través de bancos, plataformas digitales y otros servicios financieros.
Entre las nuevas disposiciones se contempla una revisión más estricta de pagos entre particulares, depósitos repetitivos en cantidades pequeñas y programas de identificación de clientes. Incluso, las autoridades financieras podrían solicitar información relacionada con el estatus migratorio de quienes realicen este tipo de operaciones.
Aunque la medida no prohíbe el envío de remesas, abre la posibilidad de que instituciones bancarias rechacen transacciones consideradas de riesgo, especialmente aquellas efectuadas por migrantes indocumentados que utilizan números ITIN para abrir cuentas o enviar dinero a sus familias.
México, considerado el tercer mayor receptor de remesas a nivel mundial, recibió en 2025 más de 64 mil millones de dólares por este concepto, recursos que representan un apoyo fundamental para millones de hogares.
Analistas advierten que una eventual disminución en el flujo de remesas podría afectar el consumo interno y la estabilidad económica de comunidades que dependen de estos ingresos para cubrir necesidades básicas.
En los próximos dos meses, organismos reguladores como la Reserva Federal y la FDIC deberán definir las reglas específicas para aplicar la orden ejecutiva, la cual también podría endurecer el acceso a créditos hipotecarios y préstamos para migrantes mexicanos en Estados Unidos.
