13 de marzo de 2026 — El Departamento del Tesoro de Estados Unidos emitió una autorización temporal que permite a los países adquirir petróleo ruso actualmente varado en el mar, en una medida destinada a estabilizar los mercados energéticos globales ante las disrupciones causadas por el conflicto en Medio Oriente.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, anunció la decisión a través de un mensaje en la red social X, destacando que el presidente Donald Trump “está tomando medidas decisivas para promover la estabilidad en los mercados energéticos mundiales y trabajando para mantener los precios bajos”, mientras se enfrenta a la “amenaza y la inestabilidad que representa el régimen terrorista iraní”.
Bessent precisó que se trata de una autorización “específica y a corto plazo” que aplica exclusivamente al petróleo ruso ya cargado en buques y en tránsito antes de la fecha de corte establecida (alrededor del 12 de marzo, con vigencia hasta el 11 de abril). “Esta medida no proporcionará un beneficio financiero significativo al Gobierno ruso, que obtiene la mayor parte de sus ingresos energéticos de los impuestos que grava en el punto de extracción”, enfatizó.
La iniciativa surge en respuesta al repunte de los precios del crudo, que han superado los 100 dólares por barril en las últimas sesiones debido a interrupciones en el suministro derivadas de ataques a instalaciones petroleras, bloqueos en rutas marítimas clave y temores por la continuidad del flujo a través del estrecho de Ormuz.
El funcionario estadounidense resaltó que las “políticas proenergéticas” de la administración Trump han elevado la producción de petróleo y gas en el país a niveles récord, contribuyendo a reducir los precios del combustible para los consumidores. “El aumento temporal de los precios del petróleo es una perturbación a corto plazo y temporal que reportará un beneficio enorme a nuestra nación y nuestra economía a largo plazo”, afirmó Bessent.
Esta autorización amplía medidas previas, como la waiver de 30 días otorgada a India para comprar crudo ruso en tránsito, y refleja esfuerzos por mitigar el impacto inmediato en los mercados sin alterar de forma estructural el régimen de sanciones contra Rusia. Sin embargo, la decisión ha generado críticas en algunos sectores del Congreso, que cuestionan si representa un alivio involuntario para Moscú en medio de tensiones geopolíticas más amplias.
Con los precios de la gasolina ya en ascenso en varias regiones de Estados Unidos, la Casa Blanca busca equilibrar la presión inflacionaria doméstica con la estrategia de contención energética global frente al conflicto con Irán.
Imágen cortesía: prensa asociada
