París/Berlín/Londres, 2 de marzo de 2026 – Los gobiernos de Francia, Alemania y Reino Unido emitieron este domingo una declaración conjunta en la que advierten que están dispuestos a llevar a cabo acciones militares directas contra Irán, incluyendo la destrucción “en origen” de sus capacidades de lanzamiento de misiles y drones, con el fin de proteger a sus aliados y neutralizar la amenaza en curso.
En el comunicado oficial, conocido como el posicionamiento del bloque E3 (Francia, Alemania y Reino Unido), las tres potencias europeas expresaron su “consternación” por los ataques “indiscriminados y desproporcionados” lanzados por Irán contra varios países de la región, algunos de los cuales no habían participado en las operaciones militares iniciales de Estados Unidos e Israel.
“Los ataques han alcanzado a naciones que hasta ahora se habían mantenido al margen del conflicto, poniendo en riesgo a personal militar y civiles de diversas nacionalidades”, señala el texto. Las capitales europeas calificaron estas acciones como “insensatas” y una violación grave al derecho internacional.
El punto más grave del comunicado radica en la amenaza explícita de intervención armada:
“Vamos a adoptar medidas para defender nuestros intereses y los de nuestros aliados en la región, potencialmente activando las acciones defensivas necesarias y proporcionadas para destruir en origen la capacidad de Irán para disparar misiles y drones”.
Esta fórmula de “destrucción en origen” implica la posibilidad de que fuerzas aéreas o sistemas de misiles de los tres países europeos ataquen directamente dentro del territorio iraní o en zonas bajo su control para eliminar rampas de lanzamiento, almacenes de drones suicidas y otras infraestructuras antes de que sean utilizadas en nuevos ataques.
El E3 subrayó que cualquier acción se realizaría de forma coordinada con Estados Unidos y otros aliados regionales, en el marco de la Operación Furia Épica que ya enfrenta a Washington y Tel Aviv contra Teherán. “No actuaremos de forma aislada”, precisa el documento, confirmando una alineación total con la estrategia de fuerza impulsada por Washington.
La declaración concluye con una exigencia tajante a las autoridades iraníes: “Irán debe parar estos ataques de inmediato”.
Con esta postura, las tres principales potencias europeas abandonan su tradicional rol de mediación diplomática y se suman de manera activa al frente militar contra la República Islámica, elevando significativamente el riesgo de una escalada regional que podría involucrar directamente a fuerzas europeas en bombardeos sobre instalaciones estratégicas iraníes.
La tensión en Oriente Medio continúa en aumento tras la eliminación del líder supremo Ali Khamenei y gran parte del alto mando militar iraní en los ataques del sábado, y los posteriores contraataques con misiles y drones lanzados por Teherán contra Israel y bases aliadas en el Golfo.
Imágen cortesía: Excélsior
