Washington, 5 de agosto de 2026. – El Gobierno de Estados Unidos revocó el visado de Maria Luiza Ribeiro Viotti, embajadora de Brasil en ese país, en una medida que agrava las tensiones diplomáticas entre Washington y Brasilia.
El Departamento de Estado no declaró a la embajadora como “persona non grata”. Un funcionario de alto rango indicó que la cancelación de su visa “no es lo mismo que expulsar a la persona del país”.
Según el funcionario, la revocación constituye una “acción recíproca” ante lo que describió como la demora de Brasil en otorgar la aprobación diplomática, conocida como agrément, al candidato estadounidense para embajador en Brasil, Daniel Perez. La medida se produce también en el contexto de otras disputas diplomáticas registradas en el último año, incluida la negativa brasileña a conceder visas a funcionarios estadounidenses.
El mismo funcionario señaló que la visa de Viotti sería restablecida de inmediato si se concede el agrément a Perez. Se desconoce cómo afectará la revocación a su estatus como embajadora. Otro funcionario de alto rango afirmó que, si Viotti abandona Estados Unidos, necesitaría volver a solicitar una visa.
La decisión se produce antes de las elecciones de octubre en Brasil, en las que el presidente Luiz Inácio Lula da Silva se enfrentará a Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro. El joven Bolsonaro se reunió con miembros del Gobierno de Donald Trump, incluido el presidente, a principios de este año.
Lula afirmó el mes pasado que su Gobierno se negó a otorgar visas a dos funcionarios del Departamento de Estado por preocupaciones sobre una posible intromisión en las elecciones. El primer funcionario estadounidense dijo este martes que se trataba de un “viaje de rutina” y añadió: “Respetamos al pueblo brasileño y al Gobierno que elijan libremente a través de elecciones libres y justas en Brasil”.
El funcionario no descartó más “acciones recíprocas”, pero precisó que este episodio se centra en la designación de un embajador que consideran muy calificado y en la expectativa de una respuesta pronta y positiva de Brasil a la solicitud de agrément. Indicó, además, que Brasil ha dado señales de que probablemente no otorgará esa aprobación hasta después de las elecciones, lo que impediría que Perez asuma el cargo incluso si es confirmado por el Senado estadounidense.
Un segundo funcionario sostuvo que se han comunicado continuamente con el Gobierno brasileño durante semanas y le han dado todas las oportunidades para actuar, pero que este continúa demorando y obstruyendo. “Rechazamos cualquier intento de países extranjeros para interferir en nuestros procesos internos”, declaró.
La designación de Perez se envió al Senado el 1 de junio y fue aprobada por la Comisión de Relaciones Exteriores a finales de julio. Perez es presidente de la Cámara de Representantes de Florida y aliado del secretario de Estado Marco Rubio.
Imágen cortesía: El Diario
