13 de enero de 2026 – Las inscripciones y renovaciones de pólizas de salud a través de la Ley de Salud Asequible (ACA, conocida como Obamacare) han registrado una notable caída para el año 2026, impulsada por el encarecimiento de las primas tras la expiración de subsidios mejorados que no fueron extendidos por el Congreso.
Datos federales y estatales indican que, a nivel nacional, las inscripciones han disminuido en alrededor de 800.000 hasta el momento, con menos personas registrándose por primera vez y muchas dejando de renovar sus coberturas. En varios estados con mercados propios de seguros, como Idaho, Massachusetts y Virginia, el abandono de pólizas se ha duplicado en comparación con el mismo período del año anterior. En Pennsylvania, las cancelaciones se triplicaron, superando los 70.000 casos.
En estados como California, Kentucky y Nueva York, las nuevas inscripciones han bajado y un mayor número de personas ha optado por planes “bronce”, la opción más básica con deducibles más altos y coberturas limitadas. En contraste, en Colorado, Minnesota y Nuevo México las cifras se mantienen estables o muestran leves aumentos.
El principal factor detrás de esta tendencia es la no renovación de los subsidios mejorados para primas, que expiraron a finales de 2025 tras no lograr aprobación en el Congreso controlado por republicanos. Sin estos apoyos financieros, las primas mensuales se han disparado para millones de beneficiarios. Aunque la Cámara de Representantes aprobó recientemente una propuesta para extenderlos por tres años —con apoyo de algunos republicanos que cambiaron su voto—, la medida enfrenta resistencia en el Senado, donde el liderazgo republicano ha manifestado que no la respaldará. El presidente Donald Trump ha señalado que vetaría la legislación si llega a su escritorio.
Expertos advierten que el impacto podría agravarse en los próximos meses. Cynthia Cox, del grupo apartidista KFF, explicó que muchas personas que se inscribieron podrían no realizar los pagos iniciales de primas, lo que llevaría a cancelaciones automáticas por parte de las aseguradoras. “Es como la diferencia entre poner algo en el carrito y pasar a la caja a pagar”, señaló, agregando que las cifras definitivas podrían mostrar pérdidas mayores de cobertura en primavera o verano.
Funcionarios en Virginia y Idaho anticipan que “todavía se viene lo peor”, con más abandonos esperados hacia marzo o abril, cuando finalicen los periodos de gracia para pagos. En Idaho, los comentarios de consumidores sobre costos se triplicaron en comparación con el año previo.
Casos personales ilustran el dilema: Sophie-Charlotte Bidet, de California, vio triplicarse la prima de su familia y cambió a un plan bronce, pagando aún 2.800 dólares mensuales tras sumar dos trabajos extras. Su familia evitó atención médica urgente por temor a costos elevados de bolsillo. En California, casi el 75% de renovaciones migraron a planes bronce, y el 35% de nuevos inscritos eligió la cobertura básica, frente al 20% anterior.
Audrey Morse Gasteier, del mercado de Massachusetts, reportó que personas de clase media están optando por planes menos completos. Larry Gostin, de la Universidad de Georgetown, advirtió que esto podría generar una “crisis nacional”, con retrasos en atenciones médicas que empeoran condiciones de salud, mayor uso de urgencias y posibles cierres de hospitales rurales por costos no recuperables.
El periodo de inscripción abierta para 2026 ya cerró en muchos estados, aunque permanece abierto hasta el 31 de enero en lugares como California, Nueva York, Rhode Island y Washington D.C., para coberturas a partir de febrero. Las cifras finales nacionales se esperan en semanas.
Imágen cortesía: CNN
