El economista Kevin Warsh fue confirmado como nuevo presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, luego de que el Senado aprobara su nominación con 54 votos a favor y 45 en contra.
Warsh, de 53 años, se convierte en el décimoséptimo presidente de la Fed y sustituye a Jerome Powell, quien encabezó el banco central desde 2018, tras haber sido nominado durante el primer mandato de Donald Trump.
La votación mantuvo una marcada disciplina partidista, con excepción del senador demócrata por Pensilvania, John Fetterman, quien fue el único integrante de su partido en respaldar la candidatura de Warsh.
La llegada del nuevo titular ocurre en medio de tensiones entre la Casa Blanca y la Reserva Federal, luego de que Trump cuestionara durante meses a Powell por mantener elevadas las tasas de interés, en un contexto de presión económica e inflación persistente.
Al proponer a Warsh para dirigir la política monetaria estadounidense, Trump expresó confianza en que el exfinanciero impulse una gestión más flexible. Sin embargo, analistas advierten que una baja inmediata de tasas luce complicada, debido a que la inflación en Estados Unidos se acerca al 4 por ciento, presionada por el conflicto con Irán y las afectaciones al comercio energético por el cierre del estrecho de Ormuz.
Warsh cuenta con experiencia en el sector financiero, donde trabajó para firmas como Morgan Stanley, además de haber sido gobernador de la Reserva Federal durante la crisis financiera de 2008, etapa en la que fungió como enlace entre el banco central y Wall Street.
El economista ya había sido considerado por Trump en 2017 para dirigir la Fed, aunque en aquella ocasión el entonces presidente optó por Jerome Powell para sustituir a Janet Yellen.
Por su parte, Powell decidió permanecer como miembro de la Junta de Gobernadores de la Fed tras dejar la presidencia, una decisión poco habitual. Según ha señalado, continuará en el cargo al menos hasta que concluya de forma definitiva y transparente una investigación interna impulsada a petición de Trump.
Dicha investigación surgió luego de acusaciones de la Administración Trump contra Powell por presuntas irregularidades en la renovación de la sede de la Fed en Washington. No obstante, el señalamiento fue retirado después de que un juez federal considerara que tenía motivaciones políticas y tras presiones dentro del propio Partido Republicano.
