Estados Unidos, 6 de agosto de 2026. Las operaciones migratorias del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) están elevando los precios de alimentos, vivienda y cuidados médicos, al tiempo que provocan la pérdida de cientos de miles de empleos y reducen la actividad económica en comunidades de todo el país, según un informe de la organización America’s Voice.
La entidad denomina este fenómeno el “Impuesto de ICE” y estima que los operativos migratorios provocaron la pérdida de aproximadamente 668 mil empleos en 2025, de los cuales entre 51 mil y 297 mil correspondían a trabajadores nacidos en Estados Unidos. El análisis se basa en datos de nómina de cientos de ciudades y apunta a un efecto en cadena: por cada detención adicional se pierden alrededor de 13 puestos de trabajo, debido al temor que genera la presencia de agentes y a la interrupción de cadenas productivas.
En los 12 meses concluidos en junio de 2026, la inflación subyacente —que excluye alimentos y energía— fue del 2,6 %. Sin embargo, productos cuya producción depende ampliamente de trabajadores inmigrantes registraron aumentos mucho mayores: la lechuga subió 32,1 %, la leche entera 9 %, las frutas enlatadas 7,9 %, las manzanas 7,1 % y los cítricos frescos 6,3 %. Aproximadamente el 68 % de los trabajadores agrícolas del país son inmigrantes.
El sector de la construcción también se ha visto afectado. En los cinco estados con mayor proporción de mano de obra inmigrante, el empleo en esa industria cayó 1,3 %, mientras que en el resto del país creció 3,3 %. En el noreste, donde el 23 % de la fuerza laboral de la construcción es inmigrante, los permisos para viviendas unifamiliares disminuyeron 23,5 % entre marzo de 2025 y junio de 2026, y los precios de casas nuevas aumentaron 15,4 % en el mismo periodo interanual. Ese incremento representa, según el informe, más de 100 mil dólares adicionales sobre el precio promedio de una vivienda nueva en la región.
Los cuidados de salud en el hogar tampoco escapan al impacto. Casi el 40 % de los auxiliares de salud domiciliaria son inmigrantes y los precios de estos servicios han subido 10,7 % en el último año.
Además, un análisis de miles de operaciones de ICE muestra que, tras la llegada de los operativos a un área metropolitana, el gasto de los consumidores cae 6,2 % y el flujo de personas a los negocios se reduce 2,7 % en promedio. El efecto es especialmente notorio en pequeños comercios independientes y no muestra signos de atenuarse con el tiempo.
Vanessa Cárdenas, directora ejecutiva de America’s Voice, señaló que “deportar por la fuerza a cientos de miles de trabajadores esenciales significa dólares extras en la caja del supermercado, una casa que cuesta seis cifras más construir, la tienda de la esquina que se queda en silencio después de una redada y el empleo que desaparece cuando un compañero no vuelve al trabajo”.
El informe llama a revertir la política de deportaciones masivas para detener lo que describe como un impuesto difuso que recae sobre las familias estadounidenses.
Imágen cortesía: Doctor J IA
