Estados Unidos confirmó este viernes la muerte de los seis militares que viajaban a bordo de un avión cisterna KC-135 que se estrelló en el oeste de Irak, en medio del conflicto armado que mantiene con Irán y que ya suma dos semanas de enfrentamientos en la región.
El Comando Central de Estados Unidos informó que inicialmente se había reportado la muerte de cuatro tripulantes, pero posteriormente se confirmó que ninguno de los seis soldados sobrevivió al accidente. Las autoridades militares señalaron que se abrió una investigación para determinar las causas del siniestro, aunque aclararon que, hasta el momento, no existen indicios de que la aeronave haya sido derribada por fuego enemigo o aliado.
Mientras tanto, la tensión en Medio Oriente continúa en aumento. Este viernes, sistemas de defensa de la OTAN interceptaron y destruyeron un misil iraní que había ingresado al espacio aéreo de Turquía, siendo la tercera vez que ocurre un incidente de este tipo desde que inició la guerra.
En paralelo, Israel intensificó sus operaciones militares en la región. En Irán, un ataque en las inmediaciones de una multitudinaria manifestación de apoyo a Palestina en Teherán dejó al menos una mujer fallecida. La protesta se realizaba durante la conmemoración anual del llamado Día de Al Quds, que reúne a miles de simpatizantes de la causa palestina.
En el frente libanés, los bombardeos israelíes contra posiciones vinculadas con el grupo Hizbulá continúan. Autoridades locales reportan al menos 630 personas fallecidas desde que comenzó la actual ofensiva aérea la semana pasada. Además, el ejército israelí ordenó evacuar de forma urgente a los residentes de la municipalidad de Al Abasiya, ante la posibilidad de nuevos ataques.
Por su parte, Irán y Hizbulá lanzaron una nueva oleada de ataques contra Israel, lo que activó las alarmas antiaéreas en ciudades como Jerusalén y Tel Aviv.
El conflicto también ha tenido repercusiones en la economía global. La tensión en el estrecho de Ormuz mantiene en alerta a los mercados energéticos, mientras Estados Unidos anunció que permitirá temporalmente la compra de petróleo ruso que ya esté en tránsito, con el objetivo de contener el aumento en los precios del crudo.
La medida ha generado críticas entre líderes europeos, quienes advierten que podría beneficiar económicamente a Moscú en medio de otros conflictos internacionales.
