La Liga Nacional de Futbol Americano (NFL) aclaró que Tom Brady, leyenda del emparrillado y actual socio minoritario de los Las Vegas Raiders, no tiene permitido asistir a entrenamientos ni reuniones dentro de las instalaciones de los equipos, aunque sí puede ubicarse en un palco junto al cuerpo técnico durante los partidos.
“Tom sigue teniendo prohibido acudir a las instalaciones del equipo para entrenamientos o reuniones de producción. No existen políticas que impidan a un propietario sentarse en la cabina de los entrenadores ni usar auriculares durante un partido”, señaló la liga en un comunicado difundido por NFL Network.
El debate sobre un posible conflicto de interés se reavivó luego de que el lunes pasado las cámaras captaran al exmariscal de campo en el Allegiant Stadium con auriculares, aparentemente involucrado en la estrategia durante la derrota de los Raiders frente a Chargers por 20-19.
Brady, ganador de siete Super Bowls y considerado el mejor jugador en la historia de la NFL, se retiró en 2023 y firmó con Fox Sports un contrato de 375 millones de dólares para fungir como analista. Un año después fue aprobado como socio minoritario de la franquicia de Las Vegas, lo que encendió alertas en la liga por su doble papel como comentarista y directivo con acceso a información sensible.
La NFL puntualizó que el futuro miembro del Salón de la Fama solo puede participar en reuniones de producción de forma remota y entrevistar jugadores fuera de las instalaciones, como lo hizo en el pasado Super Bowl.
En la semana tres de la temporada, los Raiders visitarán a los Washington Commanders, partido que Brady comentará en transmisión nacional para Fox Sports.
